26/10/2014


Noticias de guion

Larry Gross y "Ya no somos dos": 20 años de lucha por filmar un guion


"Ya no somos dos"

Publicadas en la segunda mitad de los años 70, las dos obras en las que se basa el film norteamericano "Ya no somos dos", de que se estrena este viernes – el cuento homónimo y “Adulterio” – son las historias reflexivas y provocadoras de dos parejas que se enfrentan a la infidelidad. “Ya no somos dos”, contado desde el punto de vista de Jack, es la crónica de su aventura con Edith y cómo culmina con un lío entre sus respectivas esposos. “Adulterio”, contado desde el punto de vista de Edith un tiempo después de su aventura con Jack, hace un seguimiento de su creciente desilusión con su matrimonio. En esta historia revive la primera época de su matrimonio y su descubrimiento de la infidelidad de Hank.

Cada uno de los esposos en estas historias tiene una actitud distinta hacia (y distintos motivos para) sus transgresiones. Infundidas de las ácidas e incisivas observaciones sobre la naturaleza humana que hace Dubus, las historias retratan a cuatro adultos luchando con ambivalencia con el lento, gradual y poco excitante paso hacia la mediana edad y la vida familiar.

Cuando leyó los cuentos de Dubus, al guionista Larry Gross le pareció que estaba ante un complejo retrato tanto vital como realista de la crisis entre dos parejas, que exploraba en las numerosas fuerzas que tiran de cada uno de los personajes. Los cuentos se enfrentaban a preguntas difíciles sobre la vida en pareja con una clara honradez, reflejando las decepciones, las menudencias y las distintas formas de engaño que pueden entrar en un matrimonio antes de que exista siquiera una traición.

Gross comenta “Describen una combinación de cosas que pasan en la vida de cuatro personajes principales que se mezclan para encerrarlos en situaciones difíciles: las presiones, la debilidad, el cansancio, el miedo, la compasión, la nostalgia, las exigencias de los hijos, el dinero, la ambición, la falta de ambición, la oportunidad, la inercia, la pena, el deseo.

Dubus demuestra que aunque a menudo el amor y el matrimonio son asimétricos, siguen estando completamente entrelazados. Los cuentos de Dubus articulan una idea que puede incomodar a algunos: Que el amor no implica necesariamente la tranquilidad, la sinceridad y el bienestar. El amor no implica necesariamente la felicidad”.

Los cuentos de Dubus nos proporcionan una punzante disección de las distintas clases de amor que pueden complicar la vida en pareja y la amistad así como la tensión que puede surgir en un conflicto de lealtades. Gross explica “El tema de los desconcertadores efectos del amor es lo que obsesionó a Andre Dubus en todos sus cuentos.

En estos cuentos en concreto, se contrastan toda clase de amores: el amor entre esposos, el amor entre amantes clandestinos, el amor entre amigos del mismo sexo, el amor entre padres e hijos, el amor sexual, el amor nacido de la amistad, el amor que se ha quedado reducido a la compasión, el amor que provoca engaños, el amor que conduce a la violencia”.

Al adaptar los cuentos, Gross se basó fundamentalmente en los hechos de “Ya no somos dos”, incorporando la visión del matrimonio entre Edith y Hank de “Adulterio”. Además, optó por cambiar el punto de vista del personaje central a una combinación de los puntos de vista de los cuatro personajes principales, elaborando una pieza de cámara en la que cada uno de los personajes actúa como contrapunto de los demás.

Gross afirma “Me interesaba complicar la estructura del punto de vista del material original.. seguía el dictado de Jean Renoir en La Regla del Juego, ‘El problema en la vida es que cada cual tiene sus razones’. Quería reflejar los puntos de vista de los demás personajes. También me pareció que incluir la perspectiva de los cuatro personajes era la forma de convertirlo en material cinematográfico”.

Al modificar el punto de vista, Gross permite al público identificarse con cada uno de los personajes, realzando las complejas corrientes ocultas de emociones que existen en la historia y los conflictos de lealtades. Este delicado equilibrio de perspectivas enriquece las posibilidades dramáticas del material, añadiendo capas de interpretación a escenas aparentemente normales debido a los distintos grados de conocimiento de los personajes.

¿Parece que Hank anima a Jack para que traicione a su mujer para poder hacer él lo mismo, o sólo intenta que su amigo se relaje? ¿Jack es consciente de que está empujando a su mujer en brazos de su mejor amigo o sólo expresa su frustración con su matrimonio? Con el mismo realismo que se encuentra presente en los cuentos, las complejidades del corazón infiel se muestran no sólo en las acciones de los amantes infieles, sino también en su interacción con aquellos a quienes traicionan.

Gross dice “Todo el que se ve envuelto en una crisis emocional es consciente de distintas partes de la situación en distintos momentos. Sigues lo que pasa, lo que sabe cada uno de los personajes por separado y lo que sabe cada personaje sobre lo que saben los demás personajes. Esta variación en el grado de consciencia de los personajes produce un suspense completamente heterodoxo”.

Escrito hace más de veinte años, el guion y sus derechos subyacentes se cortaron cuando Columbia Pictures compró los derechos sobre los cuentos.

Gross y el productor Jonas Goodman, cuyo padre había sido el editor de Dubus, intentaron vincular el guion a estos derechos a lo largo de los años, consiguiendo algo tras el éxito de "En la habitación", la adaptación de Todd Field’s del cuento de Dubus “Killings”.

Gross y Goodman, ya productor de Front Street Productions, renovaron sus esfuerzos para poner en marcha el proyecto y su perseverancia finalmente dio sus frutos.Gross, Goodman y los otros productores de Front Street Harvey Kahn y Ruth Epstein empezaron a poner en marcha el proyecto, con Epstein como productora ejecutiva.

Entre los trabajos como guionista de Larry A. Gross están "Beautiful Country", "Prozac Nation", "Crime and Punishment in Suburbia", "True Crime", "Gunshy", "This World", "Then The Fireworks", "Geronimo", "48 más", "Calles de fuego", y "Límite 48 horas".

Al pensar en directores para la película, los productores dieron rápidamente en el clavo con John Curran. El director respondió de forma inmediata y con tal pasión que los productores supieron que la película se beneficiaría de su visión y de su interpretación del material. Curran dice “lo primero y principal que me atrajo del guion fue su brutal sinceridad, su tratamiento compasivo de unos personajes principales tocados y la idea valiente y elemental que estaba en su base: que el verdadero compromiso exige ciertos sacrificios personales y que, en distintos grados, las mentiras y el doble juego forman parte de todas las relaciones. En segundo lugar, me atrajo lo bien que se explora esta idea a través de los puntos de vista cambiantes, construyendo un drama siguiendo la línea de un thriller emocional, con esa sensación de no saber quién sabe qué o cuándo lo sabrán por fin o qué harán entonces”.

© abc guionistas

31/03/2005 13:06:18