21/06/2018


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Reportaje: Las movilizaciones de los guionistas USA, vistas por el New York Times

Movilizaciones
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Cuando los 12.000 integrantes del sindicato de guionistas de los Estados Unidos (WGA, por sus siglas en inglés) decidieron marchar a la huelga el 4 de este mes, Hollywood se preguntaba cuánto duraría la lucha gremial de un grupo de profesionales millonarios. Desde el primer día de paro, el sindicato se preocupó por explicar que esta vez las cosas serían diferentes. "En el pasado nuestra forma de protestar era así:«Marchamos el lunes dos horas; vamos al bar un rato y hasta la semana que viene» -comentó David Young, director del sindicato, a comienzos de este mes-. Las cosas van a ser diferentes".

Los ejecutivos de los estudios cinematográficos no les creyeron, pero pronto se asombraron al ver que las manifestaciones se extendían por Los Angeles y Nueva York y no perdían participantes con el correr de las semanas. Parece que estar de paro en Hollywood, al menos en el corto plazo, no es tan malo. Muchos manifestantes confiesan divertirse con las cadenas de mensajes, filmando videos para subir a You Tube, organizando protestas temáticas y escribiendo pancartas ingeniosas.

"Los estudios piensan que lo estamos pasando horrible, pero la verdad es que nos divertimos más que nunca", explica Richard Potter, el guionista que creó Strike Dancing , un video para You Tube que muestra a los autores moviéndose al ritmo de "Play That Funky Music".

El video es sólo uno de la docena que pueden encontrarse en el sitio de Internet (muchos de ellos humorísticos, al menos en intención) que están logrando que el sindicato lleve la delantera en materia de relaciones públicas. Una encuesta nacional realizada por la Universidad Pepperdine encontró que el 63 por ciento de los norteamericanos está del lado de los escritores.

Nadie dice que los escritores prefieran caminar en círculos y gritar consignas a través de megáfonos a trabajar. El lunes último, el sindicato y los estudios volvieron a sentarse en la mesa de negociaciones por primera vez en 22 días. Los escritores esperan que los productores finalmente les otorguen un mayor porcentaje de las ganancias por Internet y que el paro termine de una vez.

Más allá del resultado, es innegable que hay beneficios en la huelga. Para muchos autores, hacer un piquete en la puerta de un estudio es la única oportunidad que han tenido en su carrera de acercarse a los centros de poder cinematográfico. Pueden saludar a Steven Spielberg mientras llega a su oficina y compartir tardes con algunos de sus colegas más exitosos, como Steven Bochco, Tina Fey o J. J. Abrams, el creador de Alias y Lost .

Hasta los más prestigiosos guionistas tienen su momento de cholulismo: "No conocía a J. J., salvo como fan ", explicaba John August, el guionista de Un gran pez y Los ángeles de Charlie en su blog. En otro post , August se ofreció a hablar con estudiantes de guion durante una manifestación de protesta. "Así pueden conocer a escritores de TV y cine y hablar de su trabajo."

Y hay otras atracciones para los escritores en huelga, como Un piquete con las estrellas , que atrajo a celebridades como Ben Stiller, Julia Louis-Dreyfus, Susan Sarandon y Robin Williams.

En un intento de mantener a los huelguistas motivados y a la prensa interesada, el sindicato organizó además varios conciertos sorpresa. Así, la cantautora K. T. Tunstall tocó frente al estacionamiento de la cadena ABC en Burbank, California, mientras que Alicia Keys cortó con su concierto una parte del histórico Hollywood Boulevard. "¿Qué huelga? Yo vengo porque me divierto horrores", confesó Toni Perling, guionista de programas como Doctora Quinn , mientras Keys comenzaba su set musical. Y si lo que quería era divertirse, estaba en el lugar correcto. "Cuando alguien nos hace daño, ¡debe irse!", gritó la cantante, antes de sentarse al piano, mientras decenas de escritores le tomaban fotos con sus celulares.

Los piquetes también han disfrutado de caterings especiales. Los estibadores mandaron canastas con pavos y las estrellas de cine se dedicaron a alimentar a los huelguistas. Justine Bateman llevó tacos. Jay Leno contribuyó con donas, mientras que Eva Longoria proveyó las pizzas.

Algunos miembros de la WGA sostienen que recibirán críticas no importa qué hagan. En un principio, por sus pancartas aburridas. "La gente nos decía: «¿Son escritores y lo mejor que se les ocurre es «Guionistas en huelga?»", se quejaba Joe Medeiros, jefe de escritores de The Tonight Show with Jay Leno.

Los escritores recogieron el guante. "They Wrong, We Write", fue su primer éxito (juego de palabras con la coincidencia fonética en inglés de ´escribir y ´tener la razón ), al igual que cualquier consigna que se burlara de Nick Counter, el presidente de la alianza de productores, que representa a los estudios. "Nick Counter odia a los bebes y a los cachorritos" fue un favorito instantáneo. Un manifestante soldó una máquina de escribir a una muleta de metal y marchó con ella durante varios kilómetros y la agitaba en el aire.

La aparente contradicción entre la seriedad de las razones de la protesta y el circo de tres pistas en que se convirtió la huelga se notó fuertemente en la manifestación realizada en Hollywood Boulevard, a la que concurrieron más de 4000 personas. Muchas de ellas gritaban: "Estamos en huelga, cierren todo. Hollywood está sindicalizada". Hasta los gremios más militantes estaban impresionados con su compromiso político. En otros casos, los piquetes parecían una fiesta de disfraces, con huelguistas caracterizados como el Hombre Araña o el Increíble Hulk. Siete ancianos actores que interpretaron a los Munchkins en El mago de Oz marcharon subidos a una carroza, saludando a la multitud.

Y aunque algunas actividades aprobadas por el sindicato incluyeron un día para llevar a los hijos al piquete o una marcha dedicada a los intérpretes con discapacidades, el guionista C. J. Cox notó que no había planeada ninguna para la comunidad gay. Así que decidió organizarla. Silvio Horta, guionista y productor de Ugly Betty, consideró que la protesta resultante había sido "como una fiesta en casa". Fueron 200 personas, que comieron yogur de frutilla y escucharon playlists en sus iPod. Nia Vardalos, la creadora de Mi gran casamiento griego , repartió barras de cereal a la concurrencia.

Pero no todos los integrantes del Writers Guild of America apreciaron el esfuerzo de Cox. "Todos los días recibo un nuevo mail del sindicato en el que invitan a otro evento divertido en el marco de la huelga- escribió un miembro del sindicato en su blog-. Al final de cuentas, ¿qué es esto: un encuentro social o un paro?".

© NYT / abc guionistas

30/11/2007 14:19:40

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