14/11/2019


Noticias de guion

Confesiones de un genial lector de guiones

Por Allan Heifetz para Film Threat (26-06-2006) - traducido por abcguionistas

Según Quentin Tarantino, si un guionista novato desea que las personas apropiadas en Hollywood lean su guion, debe encontrar antes la manera de esquivar a los lectores de guiones. Según su punto de vista, un lector nunca te recomendaría, ya que son todos unos escritores frustrados que no quieren que nadie triunfe. Tarantino me estaba matando suavemente con su consejo, contando mi vida entera con sus palabras, matándome suavemente [versionando la canción Killing Me Softly With His Song]. Sí, de vez en cuando leo guiones para conseguir un dinerillo extra, y también estoy escribiendo un guion que sé que todo el mundo detestará y que, de todas formas, nunca terminaré. A pesar de ello, os aseguro que los lectores no tenemos nada más que respeto por los fardones que sí que terminan un guion. Sería más apropiado decir que esperamos que tu guion sea muy, muy, muy malo.

¿Sabes?, en el mundo de un lector de guiones, lo único peor que un mal guion es un buen guion. Si por un milagro cae en mis manos un temido guion "de calidad", tengo que explicar punto por punto por qué es bueno, y festejarlo y ser "paternal" y sincero. Todo un dolor de muelas. Se supone que el trabajo de un lector de guiones es simple: debes convencer al cliente de que la enorme pila de guiones que hay sobre su escritorio es pura basura que no merece la pena ser tenida en cuenta. Es tan cómodo avanzar sin esfuerzo sobre el tsunami de excrementos del Final Draft que fluye en mi camino... Desafortunadamente, no se nos permite actuar como en el Mystery Science Theatre y celebrar fiestas en las que se ponga a parir el trabajo ajeno con comentarios mordaces. No tienes ni idea de lo duro que es no hacer añicos la autoestima de estos autores y robarles su felicidad con mis opiniones. Créeme, si te enfrentaras a guiones del tipo "Topless Video: la película", también te entraría el síndrome de Tourette en un plis plas. Los lectores debemos crear un infinito catálogo de eufemismos para "En el nombre de todo lo que es bueno y verdadero, ¡quémalo ya, antes de que se propague!". Pobre de mí, si el comentario más desagradable que se me permite hacer es del tipo "A la historia le falta frescura", o "Carece de la profundidad necesaria para explorar por completo las cuestiones que plantea".

La mayoría de la gente no sabe escribir. ¡Ay!, no me corresponde a mí decir este tipo de cosas o decidir qué es lo que desea el público. Después de todo, es como si hubiera un numeroso ejército de chiflados que, tras un largo día "cacareando" en la calle, se las ha ingeniado para aglutinar algunas frases completas en su Apple II y, para mayor asombro, ha conseguido colar su manifiesto psicótico sobre el escritorio de un ejecutivo. Les felicito (y no, no tengo nada de calderilla) pero, cuando te llega este tipo de guion, debes interpretar el listado de estrellas de la portada sobre todo como un directorio de personas a las que el autor acosará y matará sistemáticamente si nadie le devuelve sus llamadas.

No estoy seguro del porqué Tarantino nos asigna a nosotros, los últimos de la fila, tanto poder. Os aseguro que nadie escucha nuestros consejos. De algunos guiones se harán películas sin importar lo que digas y sin importar si el público las odiará o no. Aprendí esta lección por las malas cuando se estrenó Kings Ransom, un desastre al que el New York Times apodó como el "aquivalente a un chicle pisoteado sobre un arcén del metro". De las 41 críticas a Kings Ransom recopiladas por rottentomatoes.com, exactamente un 0% fueron positivas. Podréis pensar que, ya que tuve el placer de leer Ransom en sus primeros estadios de gestación, podría haber ayudado a destruirla. ¡Pobre de mí!, a este vehículo de Anthony Anderson/Jay Mohr se le permitió metastatizar y mutar hasta su completo desarrollo. Creí haberle dejado claro al cliente mi punto de vista acerca de este proyecto, comenzando mis comentarios con "Cuanto menos se diga de éste, mejor." Estoy pensando que el cliente debió tomarse esto como una llamada a la acción, una señal para dejar de hablar y empezar a rodar, ¡sin perder ni un segundo! Hoy en día, mientras me doy una vuelta por los pasillos del Blockbuster (tras haber agotado mis suministros de Netflix, por supuesto), echo un vistazo por la sección Comedias y ahí está Kings Ransom, burlándose de mí sarcásticamente desde el polvoriento estante inferior. "¡Aquí estoy, tonto de remate!" dice la carcasa, "¿qué vas a hacer al respecto? Ooh, ¿es que me falta frescura? Estoy realmente asustado. Ja ja ja! Ja ja ja! Ja ja ja!".

De acuerdo, sé de sobra que cualquier persona en prácticas no remuneradas podría hacer mi trabajo. Pero me gustaría pensar que sé de lo que hablo. Fui a la escuela de cine ¿ok?, ¿necesito añadir algo más? Creo que puede que sepa un poquito más sobre películas que el señor y la señora Joe Stupid-ass ahí fuera. Para tú información: gano de cuatro a cinco mil dólares al año haciendo esta mierda. ¿Alguna vez has ganado tanto en tan poco tiempo? Lo suponía. Así que ponte cómodo y déjate enseñar. Gracias a haber leído cientos de ejemplos de lo que no se debe hacer, sé exactamente cómo no escribir una película. Y ¡eh!, ¿no es eso casi tan bueno como saber cómo escribirla? En mi libro (también sin terminar) lo es. Ya era hora de poner mis poderes negativos de escritura al servicio de la humanidad. Permíteme guiarte a través de los típicos errores de novato que hacen que lectores como yo odien tu guion.

Los "qué no hacer" de oro:

1- Voz en off, Flashbacks y ruptura del cuarto muro*: ¡ni se te ocurra!

*[Romper el cuarto muro: cuando un actor se dirige a la audiencia (siendo ésta el cuarto muro)]

Si eres un guionista novel que desea dar el pistoletazo de salida a su saga a través de una serie de artificios vacíos, tu desesperada mente recurrirá de inmediato a la ayuda de la vieja tita Flashback y del tito "Voz en off". No lo hagas. Si crees que puedes usar estas artimañas sin fundamento de una manera fresca y nueva, te equivocas.

Un flashback puede ser algo peligroso en las manos de un amateur y, a no ser que estés escribiendo Memento II: misión Miami Beach, es una buena idea no usarlos. A los noveles les encanta enviar a los lectores a hacer caminatas sin sentido de ida y vuelta en el tiempo sin pararse a pensar en qué benefician o cuál es su finalidad. Todos los lectores de guion sufren de traumatismo cronológico crónico gracias a estos bromistas. Los peores infractores pasan tanto tiempo en el pasado que el presente pasa a ser un concepto borroso y distante al que no somos capaces de dar forma. Películas como Memento y Pulp Fiction tienen la culpa de hacer creer a los escritores sin talento que el presente es estrictamente convencional. Quizás esté chapado a la antigua, pero como que me centro en el presente; es donde paso un buen 100% de mi tiempo. Citando al señor Jesus Jones: en este preciso lugar, en este preciso instante, no preferiría estar en ningún otro sitio.

Voz en off: a nadie le gusta (ver Bladerunner). En los documentales, la voz en off puede ser una herramienta poderosa (ver Grizzly Man), pero hay algo acerca de las películas de acción que hace que la voz en off sea innecesaria. Una película no es un audiolibro con apoyo visual. Si unas breves líneas de diálogo o un momento de silencio pueden dejar las cosas muy claras, ¿en qué beneficia a la audiencia una explicación?

A los novatos también les encanta romper el cuarto muro. Estos tontorrones deben pensar que tienen súperfuerza. "Hulk derribar cuarto muro! Aaargh! Hulk necesitar dirigirse a la audiencia para diversión desenfadada y absurda! La comedia romántica de Hulk es efervescente y deliciosa! Aargh!" Desafortunadamente, si haces que un personaje se dirija a la cámara, estás prácticamente diciendo que tu película se desarrolla en una mágica tierra de fantasía donde cualquiera puede dirigirse a un teatro lleno de gente desde otra dimensión cuando sienta la necesidad de desahogarse. Lo peor es que muchos guionistas emplean la ruptura del cuarto muro sólo un puñado de veces para más adelante no volver a hacerlo, como si el personaje principal se hubiera ido aburriendo de compartir. Por la seguridad y el confort de tus personajes y por el tuyo mismo, voy a tener que pedirte que mantengas todo detrás del muro. Quizás sea yo pero, cuando las grandes estrellas me miran directamente a los ojos, me siento violado, como si estuvieran robando mi alma (aparte de haber tenido que pagar $6.50 por las palomitas).

Estoy seguro de que cualquiera conoce ejemplos en los que se emplean estos artificios de forma inteligente pero, ¿por qué no pecar de prudente? Ya tienes de antemano muchos factores amontonados en tu contra, como tu incapacidad para escribir. ¿Por qué ponértelo más difícil todavía?

2- Insultar, decir palabrotas, soltar tacos.

A veces un guion no es tanto un guion, per se, como una excusa para que el guionista emplee tacos de manera muy ingeniosa; por ejemplo, "Halleh-fuckin-luyah!" [mezcla de "Hallelujah" (aleluya) y "fucking" (jodida, puñetera, de mierda, etc.)]. Muchos guionistas se especializan en la creación de extraordinarias combinaciones de palabras malsonantes y/o inventando nuevas como fucknuts, una joya recientemente descubierta. Los artistas contemporáneos de las palabrotas están demasiado interesados en los insultos, sobrestimando su importancia como una herramienta de comunicación. A veces incluso encontramos mini-discusiones sobre los insultos en sus guiones. Mi ejemplo favorito:

HOMBRE #1
(insultando a HOMBRE #2)
Mother fuckin’ faggot!
[Traducción literal: Marica folla-madres]

HOMBRE #2
¿No es eso una contradicción?

Touché. Me encanta decir palabrotas, os lo aseguro, pero llega un momento en el que repetir la palabra que empieza por "f" no es escribir, es simplemente soltar tacos. Después de todo, ¿cuántas veces puede uno decir "fucknuts" antes de que pierda todo significado? O lo usas para lo que sirve o te pones escatológico sin motivo alguno. Mi consejo a todos los "insultólogos" incipientes: vayan ustedes a un Spencer's Gifts, compren una caja tamaño súper de imanes para frigorífico con palabras soeces y alucinen con ellas.

3- Abusar del Thesaurus.

Algunos guionistas trabajan duro para mantener una paleta de vocabulario rica y variada con la que pintar su historia. Un vocabulario rico es algo bueno, desde luego, pero para un informe de un libro o una redacción sobre Micronesia. Los guionistas porta-Thesaurus no entienden cómo funcionan las películas o de dónde proviene el poder de las mismas. A la audiencia no le importa nada si un personaje es elocuente o muy poco inteligente. Tu diálogo no necesita ser elocuente, único o incluso interesante. Lo que importa es el maquillaje psicológico del personaje que habla, al igual que las circunstancias bajo las cuales lo hace. "Por favor, pásame la mantequilla" puede ser una frase poco intensa intelectualmente hablando, pero si quien la dice lleva una camisa de fuerza y se retuerce por una celda almohadillada, puede que prestemos atención.

Los guionistas adictos al Thesaurus no se toman la molestia de visualizar a sus personajes diciendo su afectado diálogo en voz alta, en el contexto de la gran pantalla. Quizás en su subconsciente sepan lo que nosotros ya sabemos; que su película no va a conseguir llegar a la gran pantalla, pequeña pantalla, o incluso a una de esas pantallas cutres de una pulgada que vemos en los stands de los partidos de fútbol. O tal vez suponen que los Deniro, Pacino y Streep del mundo están deseando dar vida a su impronunciable diálogo. Sería el desafío definitivo para incluso el más curtido de los actores. Madre mía, ni siquiera Deniro podría hacer que "pulcritud" o "implacable" sonaran guay.

Si debes elegir una palabra alternativa, escoge una que los seres humanos hayan pronunciado en los últimos siglos. Siempre me encuentro con palabras fosilizadas incrustadas en diálogo que parecen haber salido directamente de la lista de vocabulario de mi clase de inglés del 11º grado. Palabras como "neumático", por ejemplo, que un autor en particular decidió repetir dos veces en una misma página, con algo así como "¡Oh, eso es tan neumático, tío!", y "¡La manera de ser neumático, asswipe!".

Tira tu Thesaurus. ¡No tienes nada que perder salvo tus neumáticas y pulcras esposas! Recuerda, cuanto mejor sea la apariencia en papel, peor sonará en película. ¿Qué os parece esto como situación que no se puede ganar? ¡Chúpate esa, Irak!

4- Nombres y 5 - títulos.

¿Qué es un nombre? Un mucho de nada. Permitidme enumerar unos cuantos personajes que he tenido el placer de conocer últimamente: Dusken, Melvah, Floridia, y Frederix. Encantado de conoceros; ¿de qué ultra-pretencioso planeta procedéis? Está cantado, si el nombre de un personaje no aparece en el libro 50.000 nombres para bebés es que el guionista ha sucumbido al juego del nombre, en el que los nombres de los personajes tienden a tener sílabas incongruentes forzadas a estar juntas, como en Farken, Morfblatt y Gotvill. Esta obsesión por los nombres es lo que me estropeó Fight Club [El club de la lucha en España]. ¿Tyler Durden? Sí, claaaro. Un autor loco por los nombres pierde un tiempo precioso que podría emplear escribiendo sobre la creación de nombres guays y poco significativos. Al hacerlo, están desperdiciando su creatividad.

El guionista obsesionado con los nombres siempre se asegura de que nos demos cuenta de su talento para bautizar haciendo que alguien en el guion llame la atención sobre ello. En un guion al que llamaremos Landfill, me crucé con un policía bautizado como Capitán Morgan. ¡¿¡LO PILLáIS!?! ¡¿¡¿¡¿COMO EL RON?!?!?! Por un momento pareció que el autor habría tenido el buen gusto de dejar esta "gracieta" tranquila. Desafortunadamente, nuestro protagonista, Bobby, no lo hizo:

BOBBY (V.O.) --> nota: el Capitán
Me abstengo de hacer chistes sobre el ron especiado. ¡Maldita sea! ¡Estábamos casi libres de sospecha! Los nombres increíbles no paran de llegar.

VOZ SENSUAL
(al teléfono)
Mi nombre es Bambi Gamble.

BOBBY
Ése es un nombre interesante.

Aquí tenemos al autor congratulándose por otro nombre alucinante. Al agudo como una hoja de afeitar Bobby le cuesta 80 páginas sacar a colación el apellido de su amada.

BOBBY
(a Felicia)
¿Qué tipo de nombre es Quattlebaum? ¿Es judío? ¡Qué raro y divertido!

Aprovechando que hablamos de nombres, incluyamos en nuestros "qué no hacer" los títulos "moninos" que tratan de sacar provecho del nombre tonto de un personaje principal. Por supuesto, Good Will Hunting [El indomable Will Hunting en España] es un infractor de primera categoría y Affleck y Damon tuvieron muchísima suerte de que alguien se molestara en leer más allá del título ["good will": "buena voluntad" o "buen deseo"; "hunting": "buscando" o "cazando"]. Puede que Poetic Justice [Justicia poética en España], de John Singleton, sea el peor título de todos los tiempos. Para empezar, el personaje de Janet Jackson se llama Justicia, lo que es evidentemente imperdonable. Pero ¿sabéis qué? ¡que además es una jodida poetisa! ¿Y qué acerca de Jason’s Lyric [Traducción literal: "Poema lírico de Jason"], esa otra cutrada del boom fílmico afroamericano de principios de los 90? Por si no lo recordáis, hay un tipo llamado Jason y una chica llamada Lyric. Me apuesto a que no sabíais que Jason quiere a Lyric sólo para él. ¿Y qué acerca de Grosse Pointe Blank? [Un asesino algo especial en España] John Cusack hace de Martin Blank, un sicario que fue al instituto en Grosse Pointe. ¿Por qué no la llamaron "Grosse Pointe sicario Blank reunión de antiguos alumnos típico de Cusack parece que va a ser una buena peli pero en realidad no lo es"? Podría haberse unido a Buscando comedia en el mundo musulmán o ¿Quién está matando a los grandes chefs de Europa? en el la Sala de la Fama de los Desacertados Títulos Largos.

Éste acaba de llegar: un futuro miembro -- Lucky Number Slevin [Traducción literal: "El número de la suerte Slevin" - El caso Slevin en España]. Me apuesto a que sale un tío llamado Slevin y que hay algo de juego.

6- Consejo sobre la banda sonora.

Así como un guion puede deteriorar hasta convertirse en un diccionario de palabras malsonantes, puede también transformarse en una lista de las canciones que llenan el IPOD que mamá le regaló al autor por su graduación. Si el guionista sugiere ciertas melodías a ciertos intervalos a lo largo del guion, significa que de nuevo vamos en la mala dirección. Por ejemplo:

EXT. CEMENTERIO - DíA
El ataúd de Durde es descendido mientras Every Rose Has its Thorn, de Poison, confiere a la escena un carácter triste e instrospectivo.

INT. SALA DE CINE - NOCHE
Frederix y Melissfah se inclinan para darse un beso apasionado. Dancing on the Ceiling, de Lionel Richie, les hace viajar a plano romántico superior.

INT. COCINA - NOCHE
El señor Morfblatt levanta la tapa del inodoro y se baja la cremallera de los pantalones mientras I Just Died in Your Arms Tonight, de Cutting Crew, nos envuelve a él y a nosotros con un suave manto etéreo.

Al igual que con los audio-libros con imágenes, la mezcla de piezas musicales con acompañamiento de imágenes "a gran pantalla" no hará babear de emoción a los productores. Además, éstos no estarán dispuestos a pagar cantidades absurdas por las licencias necesarias para tu alucinante "lista de los deseos". No obstante, si eres Zack Braff y obtienes luz verde para tu proyecto de tipo "clase media-alta, hombre blanco de veintitantos", puedes literalmente hacer que la gente de tu película diga:

"Tienes que escuchar esta canción, te prometo que te cambiará la vida" -Natalie Portman a Zach Braff en Garden State [Algo en común en España].

En realidad Portman habla en nombre de Braff el guionista, quien quiere compartir su increíble gusto musical con nosotros. Así que, en cierto sentido, Braff se está preguntando "¡Hey! ¿Qué música me gusta?", y se contesta con un "Me alegra tanto que me lo preguntes. The Shins". Resulta algo embarazoso. ¿Por qué tendríamos que aceptar sugerencias musicales de un tío de menos de 30 años cuyos gustos oscilan entre Colin Hay y Simon y Garfunkel? Caramba, ¿crees que a Braff le gustan también Elliott Smith y Badly Drawn Boy?

7. Hombres escribiendo sobre mujeres.

Para ser justos, la mayoría de los guionistas sin talento no son retrasados sexuales o emocionales o tan siquiera retrasados sin más. El problema es que muchas veces sus guiones reflejan algo diferente, revelando inconscientes deseos detestables y complejos que, probablemente, no querían mostrar. Esto es especialmente cierto en el caso de los hombres guionistas que, con la libertad de escribir lo que quieran, a menudo crean sin darse cuenta un elaborado mundo patriarcal de fantasía que ellos mismos gobiernan con un pene de hierro. Por fin pueden codearse con el tipo de mujer con el que siempre han querido codearse. Debe decirse que, incluso en películas calificadas como "de calidad", encontraréis personajes femeninos que están ahí simplemente para ser ****. Si las calabazas o los botes de Jergens pudieran hablar, ¿eh, colegas?

La psique masculina es un lugar terrible al que ir de visita y nosotros, los lectores, debemos hacer este viaje con regularidad. Hace poco leí una comedia en la que un grupo de chicos que va a Japón para enseñar inglés acaba creando un servicio de gigolós en el que las mujeres japonesas pagan por practicar sexo oral a los prostitutos. Permitidme repetirlo: las damas pagan a los chicos por quedarse quietos y dejarse hacer sexo oral. Hmmm... ¿Puede ser que el autor esté muy bien dotado? En otro guion una mujer confiesa haberse masturbado para calmar su apetito sexual hasta poder practicar sexo más tarde. ¿Es esto "Laz chicaz ze han vuelto locaz"? Mejor definirlo como "Laz chicaz ze han vuelto hombrez".

Chicos, si jamás habéis tenido contacto con el sexo opuesto, no se os está permitido poner palabras o ninguna otra cosa en su boca. Debéis escribir sobre lo que sabéis, y no sabéis nada, de modo que os imploro que os mantengáis en uno de estos géneros:

  1. Ciencia ficción (como una película ambientada en un planeta donde todas las mujeres han sido exterminadas).
  2. Sagas militares.
  3. Dramas carcelarios.

¿Que dices que nunca has estado en la cárcel o en primera línea de combate? Sal con los pendejos de tus amigos una tarde y grábalo. Tu guion está casi hecho. Si insistes en crear personajes femeninos por lo menos alquila algunas películas de Catherine Keener y déjate sorprender. Escucha, colega, estoy de tu parte. Simplemente no quiero que dejes al descubierto todos tus secretos. Código de hombres, amigo.

Aquí lo tienes. Déjate guiar por estos "qué no hacer" y respira tranquilo sabiendo que tu guion será arrojado a la papelera sólamente en base a premisas, contenido y potencial económico. Espera, me retracto - no es ni mucho menos mi intención desalentarte. Échale un vistazo a Kings Ransom cuando estés de bajón y comprenderás que nosotros, los lectores, no tenemos poder para detener tu desastre. Sigue adelante.

Este artículo forma parte del Clímax nº4: Los lectores de guiones aconsejan a los guionistas (I)

08/04/2007 19:17:40

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