25/06/2019


Noticias de guion

François Ozon escribe sobre "Mi refugio"

François Ozon
François Ozon

Por François Ozon *

Hace un año, una amiga mía actriz me llamó para darme una buena noticia. Estaba embarazada. Dos días después, la llamé y le propuse hacer una película inspirada en su embarazo. Al principio estaba entusiasmada pero una semana después, se echó para atrás. Este era su segundo niño, ella ya sabía como funcionaba el asunto y no se sentía capaz de llevar las dos cosas: el embarazo y a la vez la actuación. Desilusionado, estuve a punto de renunciar al proyecto, cuando mi directora de casting, Sarah Teper, me informó: “Hay tres actrices embarazadas ahora mismo en París, y una de ellas es Isabelle Carré”.

Inmediatamente volví a recuperar mi entusiasmo, la imagen jovial de Isabelle era inspiradora. Todavía no me daba la sensación de ser una mujer adulta, la llamé, quedamos y le expliqué el proyecto. Ella lo pensó y dos días después nos dio el si.

Desde hacía años había soñado con hacer una película con una mujer embarazada. Yo le había estado dando vueltas frecuentemente a cómo abordar el tema de la maternidad, pero hasta el momento no había pensado específicamente en el periodo del embarazo. O lo pasabamos como una elipse, grabada brevemente con falsos estómagos, o la película podía quizas empezar después del nacimiento del bebé.

Para empezar, le hice a Isabelle leer tres páginas del esbozo del guion que desarrollaba la trayectoria de su personaje. Después escribí el guion, viéndola constantemente. Ella estaba de seis meses y quería que me describiese las emociones y sensaciones que estaba experimentando en su embarazo. Tenía algunas corazonadas pero necesitaba realmente concretar detalles: ¿puedes controlar este movimiento en concreto? ¿Qué comes? ¿Con qué has estado soñando últimamente? La película es, en parte, un documental sobre Isabelle. Aunque Mousse es muy diferente de ella, Isabelle nos inspiró muchísimo.

Isabelle siguió la evolución del guion desde cerca y creo que lo disfrutó mucho. Como necesitábamos escribirlo rapidamente, contraté a un joven guionista, Mathieu Hippeau, para que me echase un cable. Le di todo el trabajo realizado por escenas y él lo acabó. Le dio mucha más vida y ternura a los dialógos, fuimos directamente al corazón, sin filtros. El guion no pasó por las pruebas que normalmente tienden a crear una atmósfera algo más distante.

Durante el periodo de preparación, Isabelle podía distinguir sin problemas entre el personaje de Mousse y ella misma. No temía los diálogos ni las situaciones, pero cuando comenzó el rodaje, la situación comenzó a ponerse difícil. Ella se encontró a si misma leyendo y escenificando escenas que nada tenían que ver con la experiencia personal de su embarazo. Por ejemplo, fuera de cámaras, ella estaba constantemente comunicándose con su bebe, acariciándose el vientre o hablándole, mientras que en la película a Mousse todo esto no le importaba, ella estaba embarazada por accidente, y está llevando al bebé principalmente porque es el único vinculo de unión que le queda con el hombre al que amó y perdió.

Isabelle es una actriz brillante, muy consciente de su arte, pero en esta película su estado físico le trajo una serie de inestabilidades. Estaba muy sensible y con frecuencia muy frágil. Caminando a lo largo de la playa con el viento soplando a su alrededor, subiendo una duna con sus kilos extra, teniendo que hacer múltiples tomas levantándose de la silla. Se fatigaba fácilmente y pronto encontró el rodaje extremadamente difícil para su estado físico. Estaba asustada. No se creía capaz de aguantar hasta el final, física o mentalmente. Pero yo confié, Sabía que era una gran actriz. Siempre es trastocante para el director capturar un momento cuando su actriz pierde el control. Sientes que sus emociones le sobrepasan, quiere aguantar y en el último momento te ofrece un pedazo precioso, auténtico y muy íntimo de si misma.

Para mi "Mi refugio" es la historia de un proceso de curación, violento y doloroso, pero contado con suavidad. Es también una película sobre la pérdida y cómo afrontarla, cómo salir adelante sin drogas, perdiendo el amor, perdiendo a alguien.

Mousse y Paul son dos personas sin motivos para estar juntas, nunca se tendrían que haber conocido y ahora se ayudan en silencio, confian el uno en el otro. Estan los dos marginados, buscando su identidad. Y al final de la película encuentran su lugar y su libertad. Mousse descubre su capacidad de escoger la vida y el amor, y Paul hace en cierto modo que su pasado tenga un sentido, la historia de Mousse se ha hecho eco de la suya. El dolor de Mousse está reflejado desde el comienzo de la película, mientras que el de Paul va apareciendo progresivamente. Queriamos que Paul empezase como un personaje secundario. Era un niño mimado al principio, luego gradualmente se va volviendo más complejo y acaba tomando una importancia que inicialmente no te esperas.

(*): Próximo a estrenar en Venecia y Toronto su nuevo trabajo, "Potiche", François Ozon, uno de los más prolíficos e internacionales autores franceses contemporáneos, regresa a los cines españoles con su film precedente, un polémico drama sobre la drogradicción, el embarazo y las nuevas formas de familia, que recibió el Premio Especial del Jurado el año pasado en San Sebastián.

14/08/2010 10:30:17

También te puede interesar:

Te recomendamos leer:

Si te ha sido útil la noticia y deseas compartirla con más personas puedes hacerlo desde aquí, pulsando los botones.