18/09/2019


Noticias de guion

X. H. Rivadulla Corcón en la segunda Conferencia Mundial de Guionistas


 

Por X. H. Rivadulla Corcón (*)

Un saludo fraternal desde la capital de Cataluña a todos los guionistas del mundo, a todos los hombres y mujeres que tienen como uno de sus sueños la escritura de guiones audiovisuales, y dejan una parte importante de su vida en ejercer este noble oficio. En nombre del Foro de Asociaciones de Guionistas del Audiovisual, que engloba a los guionistas de Euskadi, Cataluña, Valencia y Galicia, les transmito un sentido abrazo, y permítanme que el abrazo tenga algo de especial a los compañeros del sindicato de Autores Literarios de Medios Audiovisuales, porque con ellos coincidimos y compartimos muchas preocupaciones, luchas y también alegrías, en el trabajo común en defensa de la dignidad de los guionistas en el conjunto del Estado Español.

Hoy todos los guionistas del mundo, representados por los que estamos aquí, somos un único guionista, un único hombre o mujer, a escribir un único guion, que se va a ir creando a lo largo de los días que durará esta Conferencia. Un guion con el que pretendemos poner en común nuestros puntos de vista creativos, nuestras problemáticas y sus posibles soluciones, poner en común una visión de futuro para nuestro oficio. Pero antes de todo esto quisiera que pensásemos bien sobre quienes somos, o quizás que pensemos bien sobre quienes queremos ser.

Les voy dar la respuesta en la que más creo: somos los soñadores, los hombres y mujeres que soñamos el audiovisual, el cine y la televisión. Nuestros sueños son el elemento primigenio sobre el que se construye una producción audiovisual. Da igual que se trate de un guion original, o un guion encargado, porque en ambos casos son nuestros sueños los que utilizamos para tejer o moldear la historia que hay que contar. Y quiero reivindicar que esto sea así, quiero pedirles a todos los guionistas del mundo, que escriban sus guiones con sus sueños, da igual que tipo de guion y como se genere el proyecto, nosotros tenemos que dotar a esta industria cultural de una autenticidad, de una verdad, de una honradez que haga que no sea mera transacción económica, que sea una parte consustancial de la vida misma del hombre y la mujer de hoy. Si esto es así nuestro oficio será útil para la sociedad en que vivimos, si no será solamente un superficial entretenimiento que podrá ser sustituido por otro según las necesidades de mercado. Y nosotros queremos que la industria cultural del audiovisual sea una necesidad de la sociedad y un instrumento para que esta logre ser mejor, material y inmaterialmente, como llevan cumpliendo este papel durante muchos siglos, la literatura, el teatro, la música y sobretodo la poesía.

Si nuestro objeto fuera solo crear la base para un negocio nos daría igual ser guionistas o profesionales de cualquier otro oficio con buenas posibilidades de negocio, pero somos guionistas conscientes de que es lo que queremos ser, y esto es porque escribimos mucho más con el corazón que con los conocimientos de nuestro oficio.

¿Un guion puede cambiar el mundo? Se positivamente que muchos guiones una vez convertidos en películas o productos televisivos, cambiaron el mundo de muchas personas. Les han hacho pensar y reflexionar hasta decidir cambios en sus vidas, pequeños cambios pero cambios al fin y al cabo. Y en todo caso aunque la idea de que un guion pudiese lograr hacer mejor a una persona pueda ser solo una ingenuidad, tenemos que escribir los guiones con esta honrada intención, la de que nuestro guion espere de si mismo tocar, aunque sea mínimamente, el corazón de un espectador y pueda despertar en él sentimientos positivos que traslade al transcurso de su vida.

Quiero decir que si escribimos soñando y con la vocación de ser útiles a la sociedad en que vivimos, tendremos mucho ganado, porque la sociedad que nos sustenta corresponderá a nuestra honrada actitud sintiendo la necesidad de nuestro trabajo. Cuando constatamos que existe un divorcio entre los espectadores y lo que se produce, esto se da porque non se escribe, se produce y se dirige con los sueños como materia prima, sino teniendo solo presente la rentabilidad económica, y esto es también una enorme paradoja. Si el espectador sueña con lo que escribimos querrá seguir soñando, lo que se traduce en querer seguir viendo nuestros productos. Y en todo caso nosotros somos lo que somos: creadores, soñadores en definitiva y no podemos, no debemos, no sería honrado, renunciar a hacer nuestro trabajo con la materia de nuestros sueños. "Somos producto de nuestros sueños"  dijo William Shakespeare.

Iniciamos hoy la Segunda Conferencia Mundial de Guionistas, que es también un sueño. Pero pongamos ahora los pies en la tierra para decir que para realizar este sueño fue necesario el trabajo y el apoyo de muchas personas y entidades. A todos ellos nuestro sentido agradecimiento, a todos los sponsor, a los voluntarios y a los trabajadores que llevan muchos meses organizando este evento. Tambien mi agradecimiento a Bettina, por trasladar mis palabras en la lengua de Federico García Lorca, a palabras en la lengua de Lord Byron o Walt Whitman *

Muchas gracias.

(*): X. H. Rivadulla Corcón es guionista y Presidente del Foro de Asociaciones de Guionistas del Audiovisual (Galicia, Euskadi, Cataluña, Valencia). El texto presente fue su discurso inaugural de bienvenida en la segunda Conferencia Mundial de Guionistas - que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre de 2012- y ha sido cedido por el autor a abcguionistas para su reproducción internacional.

* La presente intervención fue leida en español con traducción simultanea al inglés.

abcguionistas

14/11/2012 17:32:10

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