20/07/2008 - 12 usuarios online

Acaba de iniciarse el rodaje del último guión de David Serrano, Los dos lados de la cama secuela de una comedia musical que dio a conocer a este joven guionista madrileño. El otro lado de la cama y Días de fútbol han presentado un nuevo estilo de hacer comedia en España y le han permitido ganarse un hueco estable en el panorama cinematográfico actual. Enemigo de las teorías estructurales, Serrano se declara un autodidacta cuyo instinto a la hora de escribir ha sintonizado con el gran público.
No, el que quiso hacer la segunda parte fui yo, antes que Emilio (Martínez Lázaro). Él no lo veía muy claro al principio, yo sí creía que teníamos más historia. Es que es cojonudo, porque es una historia en la que ya has presentado a los personajes y ahora te los puedes llevar a otro lado, es muy divertido. Me encantaría hacer una segunda parte de Días de fútbol, dentro de siete u ocho años, cuando los personajes tengan cuarenta y hayan evolucionado. Creo que la vamos a hacer hacia el 2015.
Los personajes van creciendo. Cuatro años después, cuando se desarrolla la segunda parte, tienen otras ideas y otros objetivos. Lo que pasa es que no les termina de salir. No es que me quedara nada más por contar pero me apetecía recuperar los personajes porque me gustaba mucho la idea de volver a hacerles putadas. Disfrutaba mucho escribiéndolo y haciéndoles que sufrieran pero no porque tuviera nada nuevo que contar, sino porque de repente surgieron ideas y la oportunidad de hacerlo. He tenido mucha suerte porque con las dos he hecho lo que quería hacer.
Tengo una relación muy especial con El otro lado de la cama porque fue la primera película que escribí en mi vida. Lo hice en casa de mi padre, por las noches, sin un duro, y me apetecía volver a coger el guión y la historia porque al final casi ni disfruté de la primera y me apetecía disfrutar de algo que me dio tantas cosas. Ahora lo he conseguido. Es como si hubiera hecho las paces con El otro lado de la cama.
Este guión lo he escrito para Emilio Martínez Lázaro, mientras el primero lo escribí para mí, esa es la diferencia. He escrito lo que Emilio me pedía, lo que Emilio quería, pero he disfrutado mucho.
He sentido más presión pero al mismo tiempo lo he pasado muy bien escribiéndolo. La relación con Emilio era muy buena porque era muy respetuoso, me dejaba escribir lo que yo quisiera. Cuando no le gustaba algo me lo decía y lo cambiábamos. Ha sido un proceso duro pero gratificante.
Desde un principio, para la historia, prefería que no estuvieran ellas dos. No por nada, sólo por los personajes. Prefería que los chicos tuvieran novias nuevas, que intentan ir hacia otro lado y que no les sale bien. Tienen novias más jóvenes, algo muy innato al hombre. Era mejor para los personajes.
En ningún momento. Con las canciones de la historia de la música española pretendo que la gente tenga una relación sentimental con la película, que cuando oigan una canción que conocen recuerden lo que esa canción les hizo sentir.
Porque eran personajes reconocibles, que el público ha visto en las películas gente de su barrio, a sus amigos. Además los actores estaban muy bien, que son los que hacen los personajes al final. Yo he tenido la suerte de que mis personajes los han hecho actores muy buenos. Pero el origen fue que escribí un musical que costó tres años ponerlos en marcha. Me pasé dos años con el guión enseñándolo a productores. Días de fútbol era una película que tenía un final amarguísimo. Acababa con un plano secuencia de tres minutos con la cámara en el quinto coño. Tenemos la suerte de que a le gente le ha gustado.
Que escriban lo que les de la gana y los que les apetezca, es lo único que les puedo decir para que escriban algo bien. Si piensas en el público o en la repercusión que va a tener, te hundes formidablemente.
Yo no he estudiado cine. Ni siquiera me he leído libros sobre guión más que por encima. Las teorías ayudan pero no mucho. No me gustan nada los paradigmas estructurales de los guiones. El cine hay que escribirlo con sentido común y ya está. Si ves que va bajando el ritmo y te aburres leyéndolo es que hay que meter un punto de giro. Pero por sentido común, no hay que estar pendiente de los minutos. Si quieres hacer un telefilm americano sí están bien las estructuras.
Me gustaría mucho más ser actor que cualquiera de las otras cosas, pero reconozco mi incapacidad.
Desde que me quise dedicar al cine, quise ser director. Era absurdo que esta segunda parte no la dirigiera Emilio, evidentemente. En cualquier cosa escribir y dirigir son dos cosas muy diferentes. Me gusta hacer las dos.
Si, por ahora veo que mi estilo es la comedia. Es muy difícil escribir este género pero es lo que me gusta. Hacer buenos chistes no es fácil.
Bueno, no sé si tomarme eso como algo bueno. (risas) No, de momento no me he planteado hacer nada.
No lo sé. Echarle la culpa al público sería absurdo, nos tenemos que culpar a nosotros mismos, saber por qué la gente no a ver nuestras películas. Pero realmente no lo sé.
Mar adentro. No he visto Roma, pero los otros tres están realmente bien.
Yo quiero ser feliz haciendo cine.
© Rodrigo Mesonero-abc guionistas
19/01/2005 11:18:42