26/07/2017


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Pablo Solís y Francisca Schweitzer, cine en pareja sobre la pareja

Pérez Bannen y Alegría
Pérez Bannen y Alegría

En "Paréntesis" cabe todo. Las referencias van desde "Los Simpsons" hasta el cine musical que se exhibía por las tardes en la televisión de las décadas pasadas. Las películas estadounidenses independientes, Martin Scorsese, Cristina Ricci y un largo etcétera. Es el primer largometraje de Pablo Solís y Francisca Schweitzer, dos jóvenes de la nueva generación de cineasta chilenos, salidos de las escuelas de cine, muy cinéfilos, con ganas de hacer cosas distintas y que no esperan fondos públicos para ponerse a escribir y filmar.

Protagonizada por Francisco Pérez Bannen y Sigrid Alegría (una de las parejas protagónicas de "Sexo con Amor"), junto a Luis Gnecco y la adolescente de 16 años Carolina Castro, la cinta cuenta la historia de un inmaduro dependiente de un club de video, cuya relación de pareja sufre un "paréntesis". Su pareja, profesional adicta al trabajo, le pide que se tomen un tiempo. En ese momento, conocerá una enigmática chica que le trastocará un poco su vida sin rumbo. Hablamos con sus autores.

- ¿Desde cuándo se conocen?
Pablo: Nos conocimos como compañeros de escuela, yo entré en el 96 y la Fran un año después. Primero nos hicimos amigos, después nos pusimos de novios y paralelamente empezamos a trabajar juntos, en los cortos que hacía ella yo la ayudaba; los que hacía yo, ella me ayudaba. Hasta que armamos una productora y llegó el momento de la película.

- ¿Cómo se plantearon el guion y la codirección?
P: Con la Francisca siempre hemos sido como súper distintos. No sé si opuestos, pero bastante complementarios. Nos gustan directores distintos, estilos distintos, ritmos distintos, pero teníamos match, cosas que nos juntaban.
F: Además que era obvio que teníamos que hacerla juntos, porque era el sueño de los dos, y ninguno iba a permitir que uno la hiciera antes que el otro. Siempre habíamos trabajado juntos, y a la hora de dirigir un largo, era lógico.

-¿Qué fue lo que encontraron en común?
F: Una historia de amor.
P: Una película que nos gustara ver dentro del cine chileno. Dijimos: "A ver, ¿qué película nos falta ver a nosotros, que yo pagaría para verla, por gusto, no porque es nacional?".
F: Lo otro es que los dos teníamos feeling con el cine independiente americano, entonces ese es el tono. Urbana, con personajes raros e inocentes. Marginados no social o económicamente, sino de manera de pensar, de manera de vivir. Queríamos una película con colores, fresca no encerrada.
P: Siempre nos gustaron las duplas en el cine. Como "Taxi Driver" (Robert De Niro y Jodie Foster). Parejas disparejas. "The Professional" (Jean Reno y Natalie Portman), "Buffalo 66" (Vincent Gallo y Cristina Ricci).

"Queríamos hacer una película honesta", dice Pablo, refiriéndose a que tenía que ser auténtica. No quisieron, dice, tener que ceder ninguno de los dos ante las cosas del otro, si no le gustaba. Solo llegaron a un acuerdo entre aquellas cosas que a ambos los convencían. De igual manera, tampoco querían tener que ceder ante lo que podía parecer atractivo para el público. "¿Por qué perder tres años de tu vida en hacer algo para agradarle a la gente?", dice Pablo. "Era nuestra oportunidad", acota Francisca, "teníamos que hacer algo que nos gustara, de los que nos sintiéramos orgullosos".

- ¿Qué tan difícil fue hacer el proyecto, sacarlo adelante?
Siempre pensamos que "Paréntesis" tenía una estrella, que más allá de los tiempos, tenía que ver con los resultados finales, porque los procesos se terminaban como queríamos y si había un problema, al final, de verdad, era para mejor.

Partieron el guion en junio del 2002 y filmaron en marzo del 2003. Consiguieron al actor que siempre pensaron, Francisco Pérez Bannen. Siempre tuvieron la premisa, que "estaban a un teléfono de todo el mundo". Las cosas se dieron. Y sin apoyos de ningún fondo concursable, sacaron el proyecto delante. Hasta el rodaje, se gastaron 25 millones, conseguidos entre plata de ellos, del ahorro de los trabajos de su productora y de amigos y familiares que se pusieron en la inversión.

Para ellos, el hecho de tener los dos puntos de vista, de un hombre y una mujer, en una película sobre el tema de la pareja, enriquecía la mirada, porque podían tener la perspectiva de los que pensaban los dos personajes genuinamente.

Mientras escribían el guion eran pareja, pero antes de empezar a filmar, terminaron.

- ¿Eso los afectó?
P: No, nada.
F: De hecho la alivió. La tensión era tan grande mientras estábamos escribiendo y nosotros teníamos nuestros problemas, estaba todo mal, y de repente terminamos y fue "Ok, estamos trabajando".
P: Fue heavy. Durante el rodaje todos terminaban. Había muchas parejas, "pololeando", entre los actores, el equipo técnico, los asistentes de producción y todos terminaban o estaban en problemas.
F: Nosotros nos entendemos tan bien, éramos más uno no pololeando, que pololeando. Fuimos amigos mucho tiempo, así que era algo mucho más sólido.
P: Una vez se produjo un problema, pero fue de trabajo, no porque éramos ex pareja. Todo el mundo estaba asustado. El asistente de dirección y Pancho (Pérez Bannen), estaban asustadísimos. Pensaban: "estos dos se agarran y se acabó la película".

© Daniel Olave - abc guionistas

11/08/2005 11:08:48

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