21/04/2014


Noticias de guion

Entrevista a Miguel Ángel Jiménez, director y guionista de "Ori", cuyo guion fue escrito en dos días

Miguel Angel Jiménez
Miguel Angel Jiménez

El realizador madrileño Miguel Ángel Jiménez debuta en el largo con 'Ori', una doble historia de guion improvisado en la Georgia post-bélica del año pasado.

Iba a ser un documental sobre la guerra del verano del pasado año, pero terminó convertida en una ficción post-bélica. "Ori", proyectada ayer en Zabaltegi-Nuevos Directores, es el debut de Miguel Ángel Jimenez (Madrid, 1979) en el largometraje. La cinta, construida sobre un guion escrito de urgencia, tiene producción vasca y reparto georgiano.

- ¿Cómo surgió la idea de realizar una película en la república ex soviética de Georgia?

- Nuestra productora tenía interés en los agujeros negros que se habían producido tras el desmembramiento de la URSS. Son esos países, de alguna forma, independientes, pero sin reconocimiento internacional. Así, preparamos un proyecto sobre el Transniester, el Alto Krabaj y Osetia del Sur. Se llamaba "Agujeros negros en Europa", pero no conseguimos dinero para hacerlo, así que lo dejamos dormir. Sin embargo, cuando en verano de 2008 comenzó la guerra por la independencia de Osetia del Sur entre Georgia y Rusia, intentamos mover el proyecto y una productora gallega se interesó. Nos financió el viaje para rodar un documental, pero tuvimos muchísimos problemas para entrar en Osetia del Sur y llegamos tarde. La guerra había terminado y el documental que pensábamos rodar ya no era posible.

 

- ¿Entonces...?

- Entonces vimos que teníamos algo de dinero y una cámara, la gente estaba viniendo en furgoneta desde Vitoria, cruzando media Europa para llegar hasta aquí... Así que el guionista, Luis Moya, y yo decidimos escribir un guion durante dos días. Para cuando llegó el equipo, teníamos preparada una película de ficción muy pequeñita, muy sencilla, con los elementos que habíamos conocido haciendo localizaciones.

- Es una película más visual que narrativa.

- Soy consciente de que la película tiene sus problemas narrativos. Podíamos haberlo hecho muchísimo mejor. El hecho de que escribiéramos el guion en dos días no significa que seamos unos genios, sino todo lo contrario: intentamos solucionar problemas y apañar una historia para poder utilizar la financiación que teníamos y nuestras ganas de rodar. Desde luego, no es ninguna maravilla. ¿Dónde podíamos esforzarnos a saco? En la puesta en escena. Y ahí lo dimos todo. Éramos cinco en el equipo, más dos georgianos.

- La trama, ¿se basa en historias recogidas allí o es pura ficción?

- Sí, lo que recogimos fueron las sensaciones del aislamiento del pueblo, de las fronteras y bombardeos, de los periodistas que hacían fotos, de los taxistas, los descampados... Para hacer la película, Luis y yo montamos una historia de dos parejas, de soledad, y de encuentros y desencuentros.

- ¿En quién se basó para construir el personaje de la joven Nino?

- Nino es esas chicas que nos cruzábamos en el metro, en el descampado... Muy bonitas, con aspecto frágil, con intención de ser occidentales y alejarse del pasado, trabajando en sitios modernos y con mucho ímpetu, pero luego estaban como tristonas. Viven en un país que es totalmente dependiente de Rusia, sin industria propia y con años de dificultades...

- ¿Algún proyecto?

- Pues sí, en cuanto acabe el Festival, me voy con el guionista a Kazajastán porque queremos rodar una película sobre una prostituta y una experta en los ensayos nucleares que la URSS realizaba en esa república y que causó daños medioambientales enormes.

 

 

Por Alberto Moyano.

Sacado de http://www.diariovasco.com/

 

29/09/2009 14:32:49