20/06/2019


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David Simon: "Me han dicho más de una vez que no tengo ni idea de hacer televisión"

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David Simon, el productor y guionista que creó series como 'The Wire' y 'Treme', ha estado estos días en Avilés para participar en el Festival Celsius 232 y allí ha sido entrevistado por el programa 'La Ventana', de la cadena SER.

- Es la primera vez que visita España y ha llegado en plena tormenta, en medio de un gran escándalo político ¿Esa sociedad enferma que David Simon retrata en 'The Wire' podría asemejarse a la corrupción política actual?
Voy a jugar la carta de la ignorancia. No tengo suficiente información para poder pronunciarme y me metería en un berenjenal. Conozco algo la política española, pero no dejo de ser un extranjero al que le faltan elementos de juicio. De lo que si puedo hablar, y la situación es semejante en todo el mundo occidental, es de que parece que estamos tratando de comprender como sociedad cómo funciona el Capitalismo. Si tenemos que construir una sociedad justa y viable deberíamos hacerlo teniendo en cuenta elementos diferentes a los del puro lucro y los beneficios. Cualquier gobierno que dependa del mercado para tratar de construir una sociedad justa se va a meter en problemas. Eso es lo que hay que corregir. El dinero no puede ser el único parámetro de referencia.

- Usted ha dicho en alguna ocasión que comenzó a interesarse por el periodismo a raíz del Watergate. Ahora estamos asistiendo a otro tipo de filtraciones, como las de Wikileaks o el Caso Snowden. Hablando de las series de David Simon: ¿Snowden sería más un personaje de 'The Wire' o de 'Treme'?
Estoy tratando de comprender todavía qué es lo que representa el señor Snowden. Hay gente que lo considera un auténtico traidor y otros que lo consideran un héroe, y los dos por lo mismo, por lo que ha desvelado. Saber que la NSA tiene algoritmos en sus ordenadores capaces de desvelar nuestros secretos no deja de preocuparme, y al mismo tiempo entiendo la necesidad de luchar contra el terrorismo. No entiendo qué es lo que motivó a actuar al señor Snowden: no sé si fue una preocupación porque Estados Unidos se pueda estar convirtiendo en un estado policíal, pero si era eso lo que le preocupaba por qué no se quedó en Estados Unidos y lo denunció y por qué vendió esa información a otros países. Por una parte parece que hay un pacto de caballeros en el mundo para que nadie lea la correspondencia de los demás y al mismo tiempo todos los países tienen servicios de inteligencia y espionaje que tratan de averiguar qué es lo que dice esa misma correspondencia. Entiendo que todos los países tienen secretos y que la labor del periodista consiste en perseguir esos secretos y tratar de desvelarlos, pero conocer un secreto no quiere decir que tengas que imprimirlo para que lo sepa el mundo. Los mejores momentos de mi carrera se produjeron en la redacción del periódico, debatiendo qué secretos publicar y cuales no.

- Si Estados Unidos se ha convertido en un estado policial, podríamos decir que el sheriff es Obama. Usted ha dicho públicamente que votó por él y el presidente estadounidense se ha declarado fan de 'The Wire' ¿cómo valora el papel de Obama en el caso Snowden?
No estoy seguro de que cualquier otro presidente que hubiera tenido Estados Unidos hubiera podido reaccionar de una manera diferente. No creo que el presidente Obama tuviera más opción que comportarse como lo hizo en el caso concreto de Snowden. Uno de los proyectos en los que estoy trabajando ahora es una serie para la HBO sobre la historia de la CIA a partir de la Segunda Guerra Mundial. Y la crítica que tengo a la CIA es que se suponía que solo tenía un cometido, que era recabar información que poder presentar al presidente de Estados Unidos, al gobierno, para informarles de la situación en el mundo. Y eso está bien. El problema es cuando adoptaron una actitud como la del vaquero que va por todo el mundo. Cuando empezaron a decidir que golpes de estado había que apoyar o no, a conspirar para que hubiera un cambio de gobierno, intentos de asesinato... Comenzaron a decidir qué es lo que había que hacer y cómo había de regirse el mundo. Como norteamericano eso me preocupa. Habíamos ganado la Segunda Guerra Mundial y no teníamos necesidad de eso.

- El cierre de Guantánamo es una de las asignaturas pendientes de la administración Obama ¿La prisión de Guantánamo podría inspirar una serie de David Simon?
Me apena enormemente que Guantánamo siga abierto. Conozco todos los argumentos extra jurídicos -como los han llamado-, esta definición del combatiente o del soldado sin estado. Pero me pregunto si lo que hemos hecho es lo correcto, si estas torturas y malos tratos son lo correcto. Creo que son contrarios a los ideales de Estados Unidos y a lo que representa mi país. Y me decepciona que este Gobierno no haya abandonado esos malos tratos, uno de los grandes errores de la Administración Obama es no haber cerrado Guantánamo.

- 'The Wire' es la mejor tarjeta de presentación de su trabajo, ¿cuándo le dicen que esa serie es la mejor de la historia, qué piensa?
No sé qué pensar porque no he visto suficientes series de televisión como para poder juzgar. Si sé que ahí fuera hay series por lo menos igual de buenas que 'The Wire'. No soy un gran consumidor de televisión y hay muchas series que no conozco así que probablemente sea el peor juez para decir sí realmente 'The Wire' es la mejor o no de la historia. Y no lo digo por falsa modestia.

- 'The Wire' ha sido considerada como una serie de referencia ¿Eso se consigue, como usted ha señalado en alguna entrevista, escribiendo "para que se joda el espectador medio"?
Realmente no es que se joda el espectador medio, es que se joda el espectador esporádico o casual. El que quiere ver una serie de televisión mientras pone la lavadora o se toma una cerveza. Nosotros queríamos contar una historia compleja y queríamos que el espectador se involucrase y prestara atención. Cuando dije eso sabía que estaba provocando y que iba a perder seguidores, pero es que no quería espectadores que tenían puesta la tele como ruido de fondo. Yo quería dirigirme a alguien que estaba dispuesto a que le contasen una historia compleja y a comprometerse con lo que estábamos haciendo. No sé si lo conseguimos todo o no, pero sé que 'The Wire' no es una serie sobre buenos o malos, es una serie que trata de describir un sistema. De explicar cómo el poder trata de extender sus tentáculos a lo largo y ancho de una ciudad, de una cultura... Y estoy orgulloso del resultado. No sé si es una serie tan buena o tan mala, pero si sé que es la serie que queríamos hacer.

- Dice usted que los buenos no son siempre buenos y los malos no son siempre malos ¿esa máxima debería aplicarse también al periodismo?
Sí. Ahora muchas veces el periodismo empieza y acaba con un procedimiento muy sencillo: encuentra al malo y absuelve al bueno. Todas las historias que se cuentan tienden a eso y esa no es la mejor forma de abordarlo. El periodismo debería ser sistémico, tendría que tratar de descubrir cuáles son las corrientes subyacentes que explican lo que ocurre en una sociedad. Tendríamos que tener presente que nadie tiene siempre toda la razón y nadie está siempre totalmente equivocado. El periodista debería ser capaz de revisar los hechos para llegar a sus propias conclusiones, esa es la historia importante que habría que contar. El periodismo hoy en día ha perdido parte de esa potencia y eso se debe en parte a la irrupción de Internet que altera la cadena de ingresos y, antes de Internet, a la codicia de Wall Street. Lo que tendríamos que hacer es tratar de recuperar parte del talento que hemos ido perdiendo; hay mucha gente que concebía el periodismo así y a los que hemos perdido. Para enteder esta profesión necesitas por lo menos nueve o diez años curtiéndote, haciendo los turnos que te toquen, y hemos perdido una generación.

- El trabajo de David Simon como guionista no podría entenderse si no hubiera existido antes el David Simon periodista, reportero de sucesos en 'The Baltimore Sun' ¿volvería a trabajar como reportero, volvería a patear las calles?
Yo me considero un periodista aunque haya apostatado hace tiempo de esta iglesia. No quiere decir que no me lo haya pasado bien desde que dejé el periodismo activo, he ido aprendiendo casi por necesidad a convertirme en alguien capaz de narrar una historia en imágenes, pero tengo que reconocer que el momento del trabajo en que más disfruto es cuando un proyecto requiere que me ponga a investigar, bien para un pequeño proyecto periodístico o para discernir los hechos y saber la verdad antes de empezar a escribir una obra de ficción sobre ella. Reconozco que algunos de los mejores momentos de mi vida son los que pasé pateando las calles con mi libreta en la mano y que me resultaba más fácil escribir entonces que hacerlo a veces en un set de rodaje. De hecho, hay mucha gente en la televisión que creen que el problema principal que tengo es que fui periodista, que 'The Wire' fue un accidente afortunado. Me he encontrado más de una vez con alguien que me dice que no tengo ni idea de hacer televisión. Mi figura como periodista, que parece que aquí tiene buena acogida, en Los Ángeles no me hace especialmente popular.

- Dentro de la corriente del Nuevo Periodismo encontramos dos escuelas, dos referentes: el observador Gay Talese y el gonzo Hunter S.Thompson. Si tuviera que elegir, ¿a qué escuela se adscribiría?
No tengo la capacidad de ser una personalidad tan vibrante como Hunter S. Thompson, no soy capaz de contar una historia como él lo hacía, convirtiéndose casi en un personaje. Conozco mis límites. Los dos libros que he escrito, 'Homicidio' y 'La esquina', son un ejemplo del tipo de periodista que trataba de ser: un periodista que se esfuerza al máximo por mantenerse al margen de la historia que trata de contar. Eso no quiere decir que no admire enormemente el trabajo de gente como Thompson o Tom Wolfe. Dos periodistas capaces de rendir a un altísimo nivel y que tienen un cierto grado de verdad, o su propia verdad, en obras tan hiperbólicas como 'Miedo y asco en Las Vegas' o cualquier otro de los ejemplos del Nuevo Periodismo. En mi caso siempre he tenido cuidado de no traspasar mis límites y he tratado de mantenerme en un segundo plano observando y descubriendo qué es lo que quería contar.

- Usted ha dicho que estaba contento con "la democratización que ha traído Internet, por la opinión que ha traído", pero que para el periodismo de primera línea era como una broma. ¿Sigue pensando lo mismo? ¿Twitter y el resto de redes sociales son periodismo?
Sigo pensando lo mismo. El periodismo no va a sobrevivir en formato impreso, pero sí lo hará en formato digital. Y para sobrevivir de verdad tendrá que hacerlo manteniendo el espíritu de las redacciones de hoy en día, donde hay profesionales -redactores, editores en jefe, periodistas...-, gente que sabe lo que está haciendo y que aborda de una manera sistemática lo que ocurre en la sociedad. Esto lo tienen que hacer profesionales que tienen que ir aprendiendo su oficio. Yo fui descubriendo el mundo de la drogas en Baltimore no porque lo deseara, sino porque en el periódico me asignaron el turno de Policía. Y con el paso de los años, trabajando sesenta y ochenta horas a la semana, fui aprendiendo lo que ocurría y lo hacía porque me pagaban, no porque fuera un aficionado ni un blogger. A mi me costó años tener mis propias fuentes, saber de quién fiarse y de quién no.. Internet está muy bien para democratizar opiniones y comentarios, en un blog te puedes encontrar una pista o un indicio que un profesional de verdad tendría que abordar. No me gusta nada y no creo en el concepto de periodismo ciudadano, y me explico: un tío que está en su jardín con una manguera y ve como la casa del vecino arde no es un bombero ciudadano, es un ciudadano preocupado que lo que debería hacer es llamar a los bomberos, que son los profesionales que pueden acabar con el fuego. Lo mismo creo que tendría que ocurrir con el periodismo.

CADENA SER / Noticine

07/08/2013 21:19:52

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