20/02/2019


Noticias de guion

El guionista Enric Pardo habla en Qué! de su primera novela

Pardo
Pardo

'Todas las chicas besan con los ojos cerrados' es la primera novela que edita el guionista de televisión y cine Enric Pardo ("Arròs covat"), quien según ha explicado en una entrevista con Qué! estaba cansado de trabajar "por encargo" y quería escribir algo más personal.

-Esta novela cambió de título. En origen se llamaba de otra manera.
Sí. El título de la novela cambió. El libro se llamaba 'Clarise', en principio, pero tanto a Mónica Carmona, que es mi editora, como a mí, nos pareció que, aunque era un buen título, no tenía suficiente gancho. Los títulos tienen que explicar claramente el tono de la obra y 'Todas la chicas besan con los ojos' cerrados resultaba muy elocuente. Para mí decir esto es como decir que todas las chicas tienen algo que hace que valga la pena.

-¿Cómo se decide alguien que vive principalmente del mundo cinematográfico y televisivo a escribir una novela?
Decido escribir la novela después de haber escrito un guion de cine que es lo que realmente me ayudó a encontrar trabajo aunque luego no se pudo financiar y convertir en película. Es algo que sucede habitualmente en el mundo del cine. Hay un montón de proyectos que se desarrollan y luego no se pueden pagar. Aquel guion me sirvió para empezar a trabajar en 'El aire'. Una serie de ficción de Canal 9 y luego fui concatenando un trabajo tras otro gracias al guion del largo. La vida profesional me ha llevado a trabajar en guiones de encargo. Ahora mismo estoy desarrollando guiones para series, largos y programas, pero siempre tenía la sensación de hacer 'trabajos de encargo' y necesitaba escribir algo para mí, que tuviera que ver las cosas, con mi punto de vista sobre el mundo o las relaciones sentimentales que es lo que más o menos conozco y me gustan. Decidí que tenía que escribir algo y no me apetecía escribir otro guion de largo a la espera de financiación. Guardaba en una carpeta de proyectos abandonados el comienzo de esta novela y pensé que podía valer la pena. Escribí unas 50 páginas, se las pasé a un amigo que trabaja en una editorial y me dijo que estaba de bastante bien y me aconsejó que no parase. "Ahora me has dejado a medias y quiero saber que pasa con Alex y con Natalia", me comentó. Me dio esa fuerza necesaria como para creer que realmente estaba haciendo algo que merecía la pena. Me tiré a la piscina y a Mondadori le gustó así que, aquí estamos, con la primera novela.

-Eso sí, es muy cinematográfica, pese a todo.
Yo diría que es muy visual. Tiene un engranaje dramatúrgico de guion muy trabajado. Es algo que en inicio estaba mucho más enfocado al guion y tener que novelarlo ha ido rompiendo con ese esquema, empieza a respirar y ahora está mucho más libre. Ahora bien, me he traído mucho del lenguaje del cine a la literatura. Sabía muy claro hacia donde iba y eso me permitía utilizar diferentes recursos, hacer muchos flashforward o dejar esos finales de capítulo avanzando cosas de lo que va a suceder a continuación. En un principio tenía la sensación de que era una película, pero la forma en la que está escrita la novela exigiría para hacer la película reescribir muchas cosas, pero sí que es cierto que es muy cinematográfica porque, por ejemplo, no ofrezco descripciones al lector, es muy visual y el espectador proyecta las imágenes. Es muy dialogada y al estar constantemente sucediendo cosas, hace que sea muy cinematográfica.

-¿Es autobiográfica?
Yo tengo la sensación de que no es autobiográfica. Pero todo el mundo me dice "Enric, eres tú". Pero Alex, el protagonista, es mucho más alto, mucho más guapo y tiene mucho más pelo que yo. También es mucho más inseguro e inmaduro. Yo ya sé cuales son mis problemas y mis conflictos y estoy intentando solucionarlo. Alex pasa por problemas que, de alguna manera, yo ya he superado. Sí que es cierto que hablo de cosas que conozco. En los últimos años me he pasado el tiempo diciéndole a mis alumnos que para que sus historias rezumen verdad tienen que hablar en primera persona de cosas, situaciones o analogías que les hayan sucedido de verdad, así que yo no iba a saltarme la primera norma. Además, hay que hablar de cosas que te interesan personalmente. No es autobiográfica, pero sí que es cierto que toma escenas de cuanto me rodea?

-¿Cómo surge la idea de crear a empresa Clarise, al estilo Meetic, pero mucho más profesional, más tecnológica, personal??
Clarise es la empresa perfecta. El referente que me dio Berto, lo clavó. "Esto me recuerda a la empresa de The Game", me dijo y sí es cierto. Se trata de una empresa moderna muy avanzada que utiliza avanzados métodos tecnológicos para poder saber que es lo que quieres aunque tú no sepas que lo quieres. Yo, y mucha gente que conozco, hemos ligado a través de páginas de Internet, por lo que no resulta en absoluto extraño. Fíjate que tú y yo nos conocemos a través de Twitter antes que en persona. Es muy difícil que el alter ego en las redes sociales te guste y no te guste en la realidad. También es cierto que yo he partido con ventaja a la hora de ligar por Internet porque soy guionista y te permite algo de margen para pensar en una respuesta muy ingeniosa y divertida. Soy más ingenioso por Internet que en persona. En la realidad soy mucho más retraído y aburrido.

-En la novela se citan muchos estereotipos de mujer en particular, de personas en general ¿Cómo surge la creación de los personajes?
No elijo los personajes pensando en hacer un retrato generacional, sino que cada vez busco un personaje, sobre todo una mujer, distinta. Con Natalia tengo la mujer ideal y perfecta con la que metes la pata. Con Alicia tengo a la Lolita, la tentación, lo incorrecto. Con Olga lo de que esté en una situación de desventaja laboral no es casual porque pensé que la crisis tenía que aparecer de alguna manera. Estamos padeciendo la crisis en Barcelona mucho más de lo que se deja ver, como si estuviésemos disimulando. También tenía muy claro que quería que fuera esa persona que tiene el reloj biológico exageradamente presente. Es algo que me ha sucedido y que le puede pasar a hombres y mujeres. Keiko es la fantasía exótica que te ofrece la posibilidad de romper con todo, de reinventarse, de ser otra persona distinta a la que eres. Y sí, el hecho de que Alex tenga que trasladarse a Japón puede recordar a 'Lost in traslation' porque uno roba sin querer. Es como cuando Berto me dijo "se parece a 'The Game'", pensé: Hostia, es verdad. Los flashforward me recuerdan al último capítulo de 'A dos metros bajo tierra' y hasta pasado un tiempo no me dí cuenta. Soy consumidor de literatura, películas y cine, y por eso me empapo sin querer de unas fuentes y de otras.

-Planteas a Alex, tu personaje, momentos de clímax, y bajadas estrepitosas. Su vida emocional, a ratos, parece una montaña rusa ¿No crees que esto puede despistar al lector?
En el cine y en las series de televisión, sobre todo, los personajes pasan por distintos estados de ánimo, Las películas cada vez menos reflejan la vida, salvo las buenas. Las series reflejan mucho más el discurrir de un periodo vital. Nos encontramos con los personajes, nos encariñamos con ellos y vemos lo que les va pasando. Y creo que la novela debe suceder lo mismo porque la vida está llena de esto porque hay cosas a las que nos aferramos y creemos que nos van a salvar y nos damos una hostia. Y volvemos a empezar y a aferrarnos a otras tantas cosas y vuelve a suceder. Hay cosas que van muy bien y cosas que van muy mal. Cuando Alex se da cuenta de que no buscando fuera, si no buscando dentro, va a poder darse un poco de paz, no va a poder estar bien consigo mismo. Es cuando Alex da el paso para quererse a sí mismo y a los demás.

QUÉ! / Noticine

06/06/2012 20:13:38

También te puede interesar:

Te recomendamos leer:

Si te ha sido útil la noticia y deseas compartirla con más personas puedes hacerlo desde aquí, pulsando los botones.