18/06/2019


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Fernando Colomo: "Todas las religiones en un inicio pueden ser interesantes, pero luego la gente las utiliza como arma arrojadiza"

Colomo, con sus actores
Colomo, con sus actores

El cineasta madrileño Fernando Colomo regresa a su ciudad con "El próximo Oriente", a una capital española crisol de culturas, nacionalidades y religiones como consecuencia de la ola de emigración. Sobre un argumento creado al lado de Joaquín Oristrell, el autor de "Al sur de Granada", "Cuarteto de La Habana", "El efecto mariposa" o "Tigres de papel" ha escrito el guion de esta nueva comedia -a estrenarse el 18 de agosto- sobre dos hermanos del barrio de Lavapiés, uno bueno y otro malo.

-¿Qué le inspiró contar una historia con las características de "El próximo Oriente"?

Nace de un guion anterior que se llamaba "La suerte de la fea", sobre dos chicas, una guapa y una fea, que vivían en La Latina/Lavapiés. Mientras avanzaba el proceso de escritura fui descubriendo más el barrio de Lavapiés, y en vez de dos chicas, los protagonistas se convirtieron en dos chicos, uno guapo y uno feo, uno bueno y otro no. En esa investigación del barrio me sorprendí al conocer que los bangladesíes son el mayor grupo de inmigrantes que hay, por encima de cualquier otra nacionalidad. Sólo en la Asociación de Bangladesh de Lavapiés hay inscritos 2.700, lo que pasa es que no lo sabemos y por eso nos sorprende a todos. La historia fue evolucionando, por tanto, y se hizo un poco más realista, a pesar de que es una comedia. Encontré, sobre todo, una mezcla de culturas muy importante y sus interesantes costumbres y su religión, que en este caso es el Islam.


- La mezcla de personajes de diferentes clases, culturas y estilos de vida está muy presente en su cine, ¿sus relaciones, choques o historias de amor, como sucede en "El próximo Oriente", son los generadores de su forma de hacer comedia?

La mezcla siempre me ha gustado. En muchas de mis películas hay gente que habla diferentes lenguas, aunque normalmente sea inglés. En este caso, me encanta el barrio de Lavapiés porque incluso durante un breve paseo puedes escuchar todo tipo de idiomas, incluso dialectos o acentos diferentes del castellano. Eso es fascinante. En el caso de "El próximo Oriente", hablan en bengalí, uno de los idiomas más importantes de la India y de la provincia de Bengala, donde no es el único, sino uno de los tres más relevantes. Todo esto nos ha obligado a investigar, a conocer gente, a trabajar mucho con los actores indios y es un punto de atracción muy importante para mí y lo que me impulsa a querer contar este tipo de historias.


- Aquí nos descubre un barrio como Lavapiés, en Madrid, que ahora mismo es todo un universo de razas, culturas y religiones, ¿Qué peso tiene en la película?

Al ir profundizando en los ambientes de los emigrantes en Lavapiés, de la gente de Bangladesh descubres muchas cosas que curiosamente están de actualidad. Su religión es musulmana y para conocer más me he metido en las mezquitas. He leído libros, me he informado, he hablado con ellos, y te topas con algo que ahora es un clavo ardiendo, el Islam. Tenemos la idea de que toda la gente del Islam, o sino la mayoría, son terroristas o apoyan el terrorismo; pensamos que es una religión bárbara, pero a mí no me parece más bárbara que el Cristianismo. Creo que todas las religiones en un inicio pueden ser interesantes. Luego la gente las utiliza a su favor y como arma arrojadiza. El Cristianismo ha hecho burradas en el pasado con los que consideraba infieles. Se ha matado y torturado en nombre de Cristo y hasta hace un siglo en las sociedades cristianas la mujer no había conseguido el derecho al voto. Aunque ahora esto resulta olvidado, y Cristianismo y democracia parecen caminar juntos. Es evidente que el Islam ha sufrido -al igual que las civilizaciones en donde se asienta- un gran retroceso y atrás han quedado los tiempos de esplendor en las ciencias, el pensamiento y las artes. Ahora mismo existen enormes prejuicios en torno a los musulmanes, un mundo, a pesar de su enorme presencia mediática, muy ignorado. En la película hay una pequeña introducción y se habla de los Cinco Pilares del Islam: uno de ellos dice que si matas a un hombre, matas a toda la humanidad. La gran mayoría de los musulmanes no tiene nada que ver con el terrorismo y, sin embargo, son vistos con desconfianza por parte de los occidentales. He buscado lo más positivo del Islam y he descubierto lo que es el sufismo, la rama más espiritual, más mística del Islam. Luego, dio la casualidad, o suerte, de que me encontré con un amigo que se había hecho sufí y me contó muchas cosas, pude asistir a ceremonias y descubrí que hay españoles musulmanes, gente con una cultura y preparación: uno es músico, otro trabaja en una agencia de publicidad, rezan sus cinco veces al día, como prescribe el Islam, y aparentemente no lo reflejan.


- La pareja protagonista, Javier Cifrián y Nur Al Levi, se convierten en sus últimos "descubrimientos".

La verdad es que no tengo un interés especial en descubrir actores, lo que me motiva es encontrar al adecuado. Sucede que muchas veces el actor más idóneo no es conocido, por lo que el trabajo de casting es muy necesario. Creo que hay actores muy buenos a los que no se les da oportunidad y se nos pierden. En este caso, con Laura Cepeda, la directora de casting, consideramos a los actores conocidos, pero queríamos mirar más allá. Hicimos pruebas y aparecieron Javier Cifrián y Nur Al Levi. A Javier le había visto en un casting para publicidad que hice con Laura y ella me lo recordó. Desde el principio, en la prueba de Javier con Nur, se produjo la química. Luego, la verdad que es estupendo la ilusión que tienen. Al espectador pienso que también le gusta, pues verles por primera vez siempre es una sorpresa. Me pasó ya en mi primera película, "Tigres de papel", con Carmen Maura, para quien también era su primer film como protagonista, o con Javier Cámara, Daniel Guzmán y Verónica Sánchez en posteriores. Para el personaje de Abel no hice casting, tenía claro que Asier Etxeandia era el actor ideal y sólo vino a las pruebas para ver si esa química con los otros actores se producía, y así sucedió.


- De sus protagonistas masculinos, Caín, es el bueno, y Abel, el malo: ¿es en cierta forma una rebeldía suya contra los arquetipos que se han asociado siempre con esos nombres por los personajes bíblicos?

En "El próximo Oriente" aparece la leyenda de Caín y Abel realmente cuando el guion ya está muy avanzado porque los personajes ya tenían nombre, eran Pedro y Pablo. Quería justificar que eran hijos de hippies de los setenta y en ese punto surgió lo de Caín porque me acordé de un amigo que llamó así a su hijo e, inevitablemente, su hermano se llamaría Abel. La verdad es que los nombres tienen ciertos poderes porque en realidad son arquetipos que estaba pidiendo esta historia aunque, por supuesto, dándoles la vuelta. Siempre hemos oído que Caín mató a Abel, pero te preguntas "¿Sucedería realmente así? ¿Por qué lo mataría? Dicen que lo mató por envidia… Igual era un pesado; a ver si es que Abel era insoportable..." Por eso la idea del personaje de Caín como "el bueno" me atraía mucho.


-Javier Cifrián convierte al personaje de Caín en un tipo que engancha al espectador, ¿qué buscaba en el actor que lo interpretase?

Como es el protagonista absoluto y está presente en casi toda la película, el actor que interpretara a Caín debía tener una empatía especial, más aún al ser desconocido: tenía que caer bien y que el espectador se identificara con él. Además, es un personaje que aparentemente no es nada atractivo, es solitario, torpe, fatal con las mujeres. Hemos tenido que buscar la humanidad del actor para dársela al personaje. Javier llena todo ese mundo de Caín porque no tiene problemas de autoestima, posee una gran humanidad y es un actor excelente. Asier Etxeandia, en el contrapunto que supone Abel, ha hecho un trabajo estupendo porque él personalmente es encantador, pero en la pantalla ha creado un personaje realmente odioso.


- Caín es sobre todo un tipo "bueno", ¿apuesta por la bondad a través de él?

La película trata sobre los dualismos Oriente y Occidente, Cristianismo e Islamismo, guapos y feos, ricos y pobres, buenos y malos. Caín es un bueno buenísimo y su hermano Abel es un malo malísimo; pero, en realidad, son las dos caras de la misma moneda. Caín siempre reacciona con sorpresa, con generosidad y buena fe. Abel es justo lo contrario, todo lo utiliza y lo da la vuelta para su propio provecho. Y lo hace con absoluta naturalidad, de una forma casi ingenua, sin ningún asomo de remordimiento. Esto es algo que hoy en día nos parece una forma de actuar "natural". Palabras como generosidad, compromiso o solidaridad están cayendo en desuso. Vivimos una época muy materialista y, paradójicamente, estamos asistiendo a una guerra de religiones a nivel mundial.


- Cuenta aquí con actores indios habituales del cine británico, ¿cómo ha sido la experiencia con ellos?

Ha sido muy interesante, como suele ser cuando trabajas con gente de otras culturas. Los actores que interpretan a los padres son indios pero viven en Londres. De hecho entre ellos se entendían en inglés porque Ash Varrez, que interpreta al padre, habla punjabí, y Lalita, la madre, bengalí. Con los dos ha sido un trabajo duro porque Ash tenía mucho texto en bengalí, que no es su idioma, y también en español. En el caso de Lalita ha sido fantástico porque enseguida hizo una piña con las que son sus hijas en la película: Gayatri, que es del sur de la India y Lakshmi, que es de padre indio y vive en Madrid. Realmente formaron una familia y aportaron muchas cosas más de las que había en el guion. Lalita hizo crecer mucho su personaje y la relación con sus hijas y su marido.


- Las mujeres son, al fin y al cabo, las que ganan en la historia.

La mujer juega un papel muy importante en la trama de la película. Sí, son ellas las que se rebelan y enfrentan al padre. Todos deseamos un Islam más avanzado, más en consonancia con la idea de Mahoma, que supuso un paso enorme respecto a la sociedad tribal de su época. Aunque ahora resulte poco creíble, el Islam se adelantó siete siglos al Cristianismo respecto a los derechos de la mujer, que tenía derecho a la herencia y al voto, y se le permitía el divorcio. Desgraciadamente, las sociedades en donde se ha desarrollado la religión islámica han sufrido una gran involución. La auténtica revolución en el Islam se debe hacer desde dentro y son las mujeres quienes tienen la iniciativa.


- ¿Como definiría, finalmente, "El próximo Oriente", en pocas palabras?

"El próximo Oriente" es en realidad el cuento de "El patito feo". Es la historia de un chico que ha nacido en una familia que no parece la suya. Descubre a su verdadera familia, indios de Bangladesh, y al final se acaba integrando, se convierte en un cisne y se casa con la chica. También tiene un poco del cuento del padre que tenía tres hijas, las metió en tres botijas y las tapó con pez. Y también es la leyenda de Caín y Abel. Además de todo esto hay una serie de referencias al Cristianismo y al Islamismo y a la convivencia entre ellos con arquetipos traídos a un barrio pequeñito como es Lavapiés donde se cruzan infinidad de culturas, todo un microcosmos.

© Sogecine / abc guionistas

12/07/2006 14:46:57

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