25/04/2019


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Habla Jacques Audiard sobre "De óxido y hueso / Metal y hueso"

Audiard con Marion Cotillard
Audiard con Marion Cotillard

Este fin de semana se estrena en España la última cinta del guionista y realizador francés Jacques Audiard, "De óxido y hueso / Metal y hueso", que en la última Seminci de Valladolid obtuvo tres premios: mejor director, guion y actor, para Matthias Schoenaerts. Audiard debutó en el año 1994 con su primer largometraje "Regarde les hommes tomber" (Mira caer a los hombres), presentado en la Semana de la Crítica de Cannes, a la que siguió "Un héros très discret" (Un héroe muy discreto), "Sur mes lèvres", "De battre mon coeur s'est arrêté" y su mayor suceso, "Un prophète" (Un profeta), con el que logró, entre otros, el Premio del Gran Jurado del Festival de Cannes, nueve Premios César y la nominación a los Oscar de habla no inglesa en el año 2009.

- ¿Qué le hizo querer adaptar la colección de historias cortas de Craig Davidson?
Había leído "Rust And Bone" hace uno o dos años antes de rodar "Un profeta", con gran placer. Se lo mencioné a mi coguionista, Thomas Bidegain, mientras escribíamos esa película, pero la forma en que se escoge un tema es algo irracional. Hablas, lees, ves cosas y todo eso crea un paisaje que abre ciertas perspectivas mientras que cierra otras. Los deseos se amontonan. Y de repente un tema sale a la superficie y cristalizan todas esas largas conversaciones, las hace concretas. Después de "Un profeta", una película sobre el confinamiento, un mundo de hombres, sin mucha luz, nos vimos obligados a hacer lo opuesto: una historia de amor, bañada en luz, que mostrara a una mujer con un hombre. Pero no hay una historia de amor en la colección de Craig Davidson, así que nos la inventamos.

- ¿Qué le sedujo de ella?
Davidson es un escritor de la crisis. Retrata brutalmente un mundo moderno que se tambalea, sus personajes están al margen, fuera de la sociedad, hombres malditos cuyo destino se sublima a través del drama y las pasiones extremas. Cuerpos que deben luchar para encontrar su sitio, para evitar el destino que les espera. Lo que nos interesaba era sugerir el caos contemporáneo y la barbarie sin mostrarlo directamente, para ver qué clase de héroes producen estas situaciones.

- ¿Ve "De óxido y hueso / Metal y hueso" como una película de género?
Si, ¿pero qué género?, melodrama quizás, pero ese género es tan difícil de definir. Estamos al borde de un colapso lexical. Estábamos obsesionados con la idea de la fuerza de las imágenes que reflejaran este lienzo de pasiones, situaciones extremas, sentimientos extremos. Queríamos encontrar una estética brutal y de contraste. Hablamos sobre el neo-expresionismo, "La parada de los monstruos" de Tod Browning, las películas de Lon Chaney, los circos y las ferias de la Gran Depresión, en los que lo extraño de las imágenes sublima la negrura de la realidad. Hablamos de historias de monstruos, Y sobre "La noche del cazador", de Charles Laughton, que empieza con un padre siendo arrestado frente a su hijo porque ha robado para alimentar a su familia. ¿Son esas películas melodramas?, ¿son expresionistas? Lo que intentamos hacer con la escritura, el rodaje, los actores, duración de las tomas, montaje, música, fue combinar una clase de realismo casi naturalista con su opuesto.

- En la historia de Davidson, es un hombre el que entrena a las orcas...
Sí, Thomas Bidegain lo convirtió en una mujer seductora que pierde las dos piernas y cree que se ha convertido en un monstruo. Personalmente, percibí la naturaleza erótica de la situación bastante rápido. Me explico: hay dos problemas al hacer películas de ficción: la violencia que lleva a la muerte, porque sabes que no van a matar al actor, y el sexo, porque sabes que es todo simulado, además de ser incómodo de rodar. Durante largo tiempo estuve pensando como representar el amor físico. Esta historia me permite evitar el problema de tener que mostrar eso.

- ¿Cómo eligió a los actores?
No escribimos con nadie en mente. Más tarde el nombre de Marion salió a relucir de forma natural. Primero porque estaba seguro de que la conocería algún día, es la clase de actriz con la que quiero trabajar. Y después porque no puedo imaginar a nadie más haciendo el papel de Stephanie, igual que nadie más podría haber sido Piaf en "La Vie en Rose". Hay una autoridad viril en su forma de actuar, y al mismo tiempo desprende sexualidad. Es muy seductora. Pensándolo ahora no se que hubiera hecho sin ella. Y hay otra razón, es muy famosa, y aunque es una actriz, algo se añade a la ficción, es una mujer que ha perdido sus piernas, una princesa que ha caído de muy alto.

- ¿Y Matthias Schoenaerts?
Al principio quería un actor que no fuera actor profesional para el papel. Buscaba una actuación menos predecible. Buscamos en algunos clubs de boxeo, conocí a gente increíble, pero a medida que veía a gente me preocupaba la diferencia con Marion. Así que cambié de dirección y cuando vi "Bullhead" supe en seguida que quería a Matthias. Teníamos muy poco tiempo para prepararnos. Marion se centró en trabajar su incapacidad y con las ballenas, y Matthias en las peleas. Para ella estaba claro, Stephanie es alguien que va camino de recuperarse. Con Matthias hubo que trabajar más el personaje, en el guion, Ali es más bruto, ordinario. No podía ser débil, tenía que atraer la mirada de Stephanie, tenía que haber una base para la seducción.

VERTIGO FILMS / Noticine

14/12/2012 20:54:37

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