17/02/2019


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Hablamos con Ana Rodríguez Rosell sobre "Buscando a Eimish" y las diferencias entre hombres y mujeres


"Buscando a Eimish"

La debutante Ana Rodríguez Rosell cree que para hacer cine hay que haber vivido, y experiencia no le falta. La cineasta española ha sido periodista, azafata y directora publicitaria. Ha hecho cortos y documentales, y tiene su propia productora. Con ella ha logrado sacar adelante "Buscando a Eimish", con un brillante elenco que incluye a Manuela Vellés, Oscar Jaenada, Jan Cornet, Emma Suárez o el turco-alemán Birol Ünel. Tras un exitoso paso por varios festivales, ahora llega a las salas nacionales. Es un buen momento para hablar de su película y las relaciones de pareja que en ella retrata, en las que subyacen las diferencias entre hombres y mujeres.

- Sobre el papel, "Buscando a Eimish" es una historia mil veces contada: "Chico pierde a chica y chico intenta recuperar a chica". ¿Qué la hace especial y le ha permitido producirla y seducir a actores tan importantes como los que tiene en su opera prima?
Para empezar creo que es una película en la que no sabes lo que está pasando hasta el final. Está contada en "flashbacks", desde el principio hasta el final. Los tiempos están descolocados. Tu puedes intuir un poco a la protagonista, que es una persona dulce y misteriosa. Sabes que tiene un problema pero no sabes cuál es. Al mismo tiempo que su novio la vas entendiendo. Este, Lucas, llega a casa y no novia no está. Piensa que la conoce y que ha vuelto con su exnovio, en Alemania, porque de la única persona de su pasado de la que habla es de él. Y sin pensarlo dos veces se monta a un tren, porque ella no viaja en avión, y así inicia un viaje incierto, más largo de lo que él pensaba, y a través de él tiene la oportunidad de descubrir su pasado, de entender quién es realmente su pareja y de enamorarse de esa persona auténtica. Tienes que ir descubriéndolo todo poco a poco. Y tienes que ir sabiendo si es más importante la información o tus sentimientos, la objetividad o cómo eres capaz de sentir las cosas.

- Eimish se va sin avisar. Creo que las mujeres son más radicales que los hombres al cerrar una relación... ¿Por qué somos tan diferentes en eso?
Las mujeres tenemos mucha más paciencia. Vas aguantando y aguantando. En el caso de Eimish, te das cuenta por los "flashbacks", que su argumento lo ha planteado muchas veces, y llegado un punto no puede más y se va. Deja una nota, pero antes de irse llama siete veces al chico y éste no coge el teléfono. Este es un tema quizás muy masculino... no se sabe por qué el teléfono deja de funcionar y no se responde. Lo que quiero decir es que creo que las mujeres somos mucho más reflexivas. Llegamos hasta un punto. La situación la vemos de una forma tal vez más lúcida y más general. Somos capaces de entenderla e intentamos cambiarla, en un plazo de tiempo, y aguantamos hasta que dices hasta aquí... Pero damos muchas oportunidades. Yo creo que un hombre no se da cuenta de nada. Sois mucho más lentos en entender qué es lo que está pasando. Se os dice una vez y otra, y como no os creeis que es de verdad...

- ... O tal vez algunas mujeres no se saben explicar...
En el caso de Eimish ella es muy orgullosa. Lo vas a entender a través de su historia. Es una persona que ha sido herida muchas veces. Su forma de escapar es huir hacia adelante. Cuando ves la película te das cuenta que a su chico le ha planteado la situación muchas veces, su necesidad de ser madre y tener una familia, y él nunca ha entendido que sea tan grave. Hasta que pasa una cosa radical que le hace pensar y reflexionar sobre los capítulos anteriores que parecían leves pero no lo eran. En general el hombre es mucho más lento en todo, en querer sacar la relación para adelante, en formar una familia o llegar a un compromiso, y nosotras somos más rápidas. Os esperamos, pero si no llegais... Hay que sacar el palito para que el tío reflexione y asuma la situación.

- Pero también puede entenderse el caso de una mujer que quiere tener un hijo como una imposición.. En una relación de dos en la que hay objetivos distintos, o se impone una de las dos opiniones o la otra, no hay medias tintas ni consensos posibles en este caso de la paternidad...
Me acuerdo que en Málaga nos dieron el premio Signis, del jurado ecuménico, porque defendía la idea de la familia. Para uno la familia es su gato, o tu amigo, o tu padre y tu madre... La familia a veces es lo que tu creas, y es perfecto. Esta película habla de las hormonas de la mujer. Cuando una mujer está deseando tener un hijo, si tu pareja no quiere dar este paso, tienes que reaccionar. No digo imponer... El amor debe ser libre, no puede imponerse la familia a nadie, pero hay que entender dónde está cada uno, y hay que ver si se está dispuesto a unificar caminos o llegar hasta aquí. Y es verdad que en este caso no hay negociación posible. Hay muchas parejas que se rompen en este punto. Si renuncias a ser madre esto te pasa factura. Nosotras las mujeres tenemos un tiempo limitado para ser madres...

- ¿Es más facil para una mujer hacer una película sobre mujeres o es un poco limitador? Se ha hablado de que determinados directores hombres que tienen sensibilidad para hacer cine que gusta a las mujeres, mientras que no hay muchos casos contrarios, de mujeres que hagan cine que guste a los hombres...
Sabes lo que pasa, yo soy totalmente anticliché. No creo en ningún tipo de regla general. He conocido al director de "Seis puntos sobre Emma" y si no llego a saber que es suya pensaría que era de una mujer. Kathryn Bigelow, por ejemplo, ha hecho películas muy masculinas. Quiero decirte que no creo en los estereotipos...

- Pero a veces las propias mujeres crean el cliché o el gueto...
Totalmente de acuerdo. Me parece horrible. No creo que eso sea justo para nadie. Por simple estadística, si la mitad de las películas las hicieran hombres y la mitad las mujeres, tendriamos un punto de vista más equilibrado de la realidad. Pero hay hombres superfemeninos y mujeres supermasculinas, hombres muy sensibles y mujeres que no lo son tanto. No creo en los clichés y pienso que habría que dar oportunidades equilibradas para que el punto de vista sea global.

- Ahora el problema es interesar a un público para que vaya al cine, ¿no?
La verdad es que la subida del IVA ha sido brutal, nos ha matado... Pero creo que esta película, en medio de la crisis, puede ayudar a la gente a no perder la esperanza, a luchar por lo que de verdad quiere. Al final, el mensaje es claro: lucha contra el destino, contra lo que te toca, persigue la vida mejor que quieres tener y con mucha fuerza e ilusión se consigue. Einstein dijo: "Si dices que puedes hacerlo y dices que no puedes hacerlo, en ambos casos tienes razón". Justamente en esta época hay que tener mucha esperanza, muchos huevos, mucha energía y luchar más todavía.

- Hábleme del futuro, del tipo de películas que espera hacer.
Cada película es una historia y debe tener un universo propio. Si ves mi trayectoria de cortos que he hecho hasta ahora no tiene nada que ver uno con otro. "...Eimish" es la historia de una mujer que está buscando tener una familia. Por mucho que lo intentes adornar es eso, y este tema se extiende a lo que la rodea, y te encuentras a una serie de personajes que buscan el lugar donde quieren madurar y hacer su vida, pero ella es la que motiva todo esto. Su caso es el de cientos de mujeres que yo conozco, que a cierta edad necesitan formar su familia y no encuentran al hombre que quiera dar este paso con ella, esta es Eimish. Es una película muy femenina, pero los demás proyectos no se si van a reconocerse como míos, porque son totalmente distintos. No puede generalizar, porque son muy diferentes entre sí.

- El problema es que en la actual situación económica, con ayudas cada vez más limitadas, producir cine parece una tarea casi quijotesca...
El problema que tenemos los cineastas es que sentimos una necesidad absoluta de hacer las películas. Haremos cine aunque sea con móvil. El cine nunca va a desaparecer, porque lo que hay detrás del cineasta es una ilusión, una curiosidad, una inquietud y una droga que jamás va a parar aunque lo hagamos de la forma que sea, aunque luego tengamos que vivir de otra cosa. Yo tengo varios proyectos y estoy pensando en coproducirlos. Es el momento de buscar ayuda fuera. El cine debería ser algo que una culturas y destruya fronteras, que universalice sentimientos y formas de pensar. Ahora, con el problema tan fuerte que tenemos por conseguir financiación es en realidad un puente para hacer alianzas con otros países y modos de expresión.

- Por cierto, "... Eismish" estuvo en el Festival de Shanghai y me han dicho que recibió una acogida entusiasta, a pesar de ser una película española y europea con una temática propia.
Creo que esta película que trata de contener mucho los sentimientos y emociones, pero no deja de ser emotiva y ha conectado mucho, sobre todo con las mujeres. El público chino es supersensible, eso me ha sorprendido mucho, y conectaron mucho con la película.

- ¿Se ve capaz de hacer en el futuro por ejemplo cine de género, o prefiere cosas más ancladas en lo personal?
Mira, a mi me gustan mucho las historias de las personas, pero también me veo haciendo por ejemplo una película de acción, me gusta el cine dinámico. Me interesa el cine en general, y veo mucho. Voy al cine varias veces por semana. Pero casi prefiero el cine que puedo entender, el que he vivido o reconozco. He estudiado cine, fui a la Escuela de Cine de Cuba, y he hecho muchos cursos de guion, aunque en la realización soy más autodidacta. Pero la mejor escuela para hacer películas es la vida, vivir... Tu propia curiosidad, tu propia intuición, tu propia lucidez o raciocinio, la posibilidad de crear universos particulares, si los tienes... Eso...

Jon Apaolaza / abcguionistas

06/11/2012 20:32:20

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