04/06/2020


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Humberto Solás: "Quizás se aprenda más en el sufrimiento que en el regocijo"

Humberto Solás
Humberto Solás

El realizador cubano Humberto Solás, acaba de regresar al Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, donde ya recibiera diversos premios en ediciones anteriores, con “Barrio Cuba” el trabajo que compone la segunda parte de “La trilogía del pueblo” que comenzó con “Miel para Oshun” y que pretende mostrar su visión más sincera sobre los cubanos de hoy en día. Para ello el también director del Festival de Cine Pobre de repite trabajo con algunos de los actores más prestigiosos del panorama cubano, como Jorge Perugorría, Luisa María Jiménez, Isabel Santos, Adela Legrá y Mario Limonta. La cinta también podrá verse en el Festival de La Habana en diciembre.

¿Por qué “Barrio” Cuba?

Barrio Cuba es la segunda obra después de Miel para Oshún de lo que he llamado “La Trilogía del Pueblo”, o sea, un pequeño grupo de filmes donde intento una visión muy honesta y sincera sobre los cubanos de hoy día.


¿Por qué una película sobre La Habana? ¿Qué tiene de especial esa ciudad para Humberto Solás?

La Habana es mi ciudad de origen y un lugar que no me canso de recorrer y redescubrir. De hecho, pasé más de un año prácticamente todas las tardes hurgando en sus barrios durante la búsqueda de las locaciones para Barrio Cuba.


¿Qué tienen en común los personajes de las distintas historias que usted creó en el guion junto a Elia Solás y Sergio Benvenuto?

Todos buscan la felicidad.


Aunque los personajes luchan contra corriente por conseguir lo que anhelan, las historias que nos ofrece “Barrio Cuba” no parecen del todo esperanzadoras...

La mayoría de las historias son esperanzadoras en tanto los personajes hacen esta búsqueda de la felicidad en el marco del universo de la familia y movidos por un elevado sentimiento de compasión. La excepción sería Ignacio, el carpintero, porque vive aislado de un contexto familiar del cual evidentemente carece.


Los personajes de “Barrio Cuba” viven situaciones casi siempre al límite. Son esas situaciones las que hacen aflorar los sentimientos más auténticos de las personas y por lo tanto hace que los personajes sean más humanos?

Quizás se aprenda más en el sufrimiento que en el regocijo. Mis personajes han de vencer duros obstáculos y el lograrlo les proporciona una forma de redención, a veces contradictoria y polémica, como es el caso de Magalis.


En la sinopsis habla del “retrato de un país y un momento”. Cuál es, a su modo de ver, el mayor problema con el que se enfrenta Cuba en estos momentos.

No soy un politólogo. Yo he hecho un testimonio, un reflejo donde subrayo, a nivel intuitivo, la unidad y la solidaridad familiar como paliativo.


¿Qué puede aportar su película al público europeo en relación a la visión que desde el viejo continente tenemos de Cuba?

Desde Europa se manejan supuestos “arquetipos” y evidentes estereotipos sobre Cuba en el ámbito audiovisual. Yo he querido escapar de una imagen reduccionista y neo-folklórica. Mi filme ocurre en los barrios de la periferia, allí donde rara vez aparece un turista europeo.


Puede parecer que en algunos momentos la música es un personaje más de la película. ¿Hasta qué punto resulta importante para conocer el espíritu cubano?

Fue Nicolás Guillén quien dijo, más o menos, “Ando cantando, vengo llorando”.


¿Se siente identificado con alguno de sus personajes?

Quizás yo sea todos y cada uno de ellos.


Algunos de los actores de “Barrio Cuba” son habituales en las películas de Humberto Solás. ¿Qué ha buscado a la hora de hacer el reparto?

He buscado grandes actores y actrices a la vez que amigos que tenemos muchas cosas en común.


La película está rodada en DVC Pro y pasada posteriormente a 35 mm. ¿Cuáles fueron las razones que le llevaron a utilizar este formato? Parece casi una declaración de principios ligada al Festival Internacional del Cine Pobre que usted lidera...

Gracias a grabar esta tecnología yo pude realizar un filme prístinamente cubano, escapando así a muchas concesiones. El Festival Internacional del Cine Pobre propone un cine en libertad. He descubierto a lo largo del camino de cineasta que la reducción de costos se paraleliza a la reducción de compromisos inicuos. Ello no sugiere un antídoto único contra la degradación de la profesión. Usted puede realizar un film muy honesto y personal con grandes recursos técnicos y económicos, pero ello no es habitual.


Este año ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía de su país. ¿Qué le ha aportado ese premio?

Me ha ayudado a perseverar en mis propósitos.

© Fine Productions, S.L./abc guionistas

24/11/2005 10:34:18

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