17/02/2019


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Marco Bellocchio habla sobre Ida Dalser, personaje central de su guion para "Vincere"

Bellocchio
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La trágica y hasta no mucho oculta historia de la primera mujer en la vida del luego dictador Benito Mussolini, y madre de su primer hijo, Ida Dalser, ha servido al veterano Marco Bellocchio como inspiración de "Vincere", una de las cintas italianas más premiadas del pasado año y que ahora llega a los cines españoles. Dalser fue correligionaria, admiradora y hasta mecenas del joven revolucionario que se convertiría en Duce y fundador del movimiento fascista, pero luego se convertiría en una de sus primeras víctimas, castigada ella y su hijo bastardo a la reclusión en psiquiátricos. Daniela Ceselli colaboró con Bellocchio en el guion.

- ¿Cómo descubrió por primera vez la historia de Ida Dalser?
No conocía la historia hasta que la escuché en un documental que vi en televisión hace unos años: "El secreto de Musssolini", de Fabrizio Laurenti y Gianfranco Norelli. Inmediatamente me dio la impresión de que Ida Dalser, que tuvo un hijo de Mussolini, fue una mujer extraordinaria. Una mujer que se negó a permanecer callada sobre la verdad, hasta el amargo final, a pesar de que el régimen hizo todo lo posible por destruir todas las huellas sobre ella. La mujer de Mussolini y su hijo eran un escándalo que tenía que mantenerse escondido, hasta el punto de borrar su misma existencia, y no sólo físicamente. De hecho, ambos fueron Marco Bellocchio habla sobre Ida Dalser, amante secreta de Mussolini y protagonista de "Vincere"

- ¿Qué le atrajo en particular de esta historia? ¿La oportunidad de levantar la cortina histórica o la historia de las gentes involucradas en ella?
No estaba interesado en subrayar o exponer la vileza del régimen fascista. Sin embargo me afectó enormemente esta mujer y su absoluta negativa a aceptar cualquier tipo de acuerdo. Después de todo, podría haber aceptado volver a las sombras y quizá, haber sido generosamente recompensada, lo que ocurrió con muchas de las otras amantes de Mussolini. Pero no lo hubiera aceptado. Quiso reclamar su propia identidad. No podía aceptar la traición de este hombre, al que como le decía en sus cartas, había amado profundamente dándole todo lo que tenía. Pero una vez que se convirtió en Duce, Mussolini debía poner fin a esa antigua historia de amor, también para no dañar su relación con la iglesia, puesto que el régimen trabajaba para firmar los Pactos Lateranos en 1929. De hecho, tan exitoso fue este movimiento político que el Papa se refirió a él como "enviado de Dios". Madre e hijo tenían que desaparecer junto a los papeles que registraban el matrimonio y el nacimiento del niño cuyo nombre sería cambiado. Ya no existirían más.

- ¿Cuál es su impresión sobre Ida Dalser?
No fue una persona que tomara decisiones en base a la mediocridad: de corazón, compartía los ideales del joven Mussolini, una cierta clase de posición heroica, intervencionista, antisindicalista, individualista y pensando en el futuro. Se enamoró completamente de un joven cuando aún no era nadie. Le defendió cuando estaba arruinado, atacado e insultado. Más tarde, la relación dio la vuelta y cuando todo el mundo amaba al Duce, a ella se la dejó fuera y todo el mundo se le volvió en contra. Motivada por su amor salvaje, incapaz de darse cuenta de quién tenía las de ganar, fue contra toda Italia, que entonces empezaba a abrazar el fascismo y a alinearse con Mussolini. El comportamiento de Ida Dalser, con su valor al enfrentarse al Duce y su negativa a rendirse, rebelde hasta el final, me recuerda a ciertas heroínas trágicas. Antígona me viene a la mente, pero también otras como Aída, por ejemplo. Y en este sentido, la película es también un melodrama sobre la invencibilidad de una pequeña mujer italiana que no podía ser reducida por ningún poder, y de alguna forma, es ella la que gana.

- ¿Por qué era Ida Dalser un peligro para Mussolini?
Hubo un momento en que Ida no volvería a verle en persona. Sólo en el cine, en las noticias, asombrada por la imagen de este hombre que se proyectaba enorme en la pantalla, como un actor, una estrella. Y a través de sus expresiones seguimos la evolución de este hombre. Tan pronto como saltó a los medios, se convirtió en otra persona a sus ojos. De Mussolini al Duce. Estaba siendo testigo sin desearlo de un cambio político que duraría para siempre mientras vivió. Mussolini fue el primero en establecer un régimen basado en imágenes y desde ese momento, la política entró en el mundo de la imagen y del imaginario popular. Un punto sin retorno en la historia. Hoy, parte de sus movimientos y actuaciones parecen ridículas, pero adoptar ese estilo le permitió conquistar a las masas. Pues bien, su preciada imagen no podía ponerse en peligro. Y así este hombre amado por los medios, perseguiría a Ida Dalser puesto que podía haber presentado cargos contra él, causado un escándalo público, y objetivamente, dañar su imagen.

- ¿Usó las imágenes de archivo para añadirmás sensación de realidad o fue una cuestión de estilo?
Indudablemente una cuestión de estilo, pero también por razones prácticas. No podíamos reproducirlo todo. Teníamos que mezclar el material de archivo con nuestras imágenes para crear un estilo particular, empezando por las imágenes del joven Mussolini, interpretado por un actor, y pasando las imágenes reales del dictador, sugiriendo el proceso histórico. Desde 1922 en adelante, el actor desaparece, y en pantalla sólo se ve al Mussolini real.

© Vertigo-abc guionista

08/06/2010 23:35:45

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