18/06/2019


Noticias de guion

Miguel Maccas entrevista a Carlos López


 

Guionista de "Horas de luz", "La niña de tus ojos" o de "Las noticias del guiñol", Carlos López García es uno de los autores más importantes del panorama del guion español contemporáneo.

El guionista en España

¿Es cierto que para escribir guiones hace falta amar más el cine que la propia billetera?

No conozco a ningún guionista que no esté en esto por vocación. Y cumplir esa vocación requiere sacrificio. Como oficio, el de guionista está mal pagado y nunca sabes cuándo va a ser la próxima vez que vas a cobrar, de manera que conviene acostumbrarse a un estado permanente de zozobra. Esto es así para el que empieza a buscarse la vida y para el que lleva años viviendo de su trabajo: si lo que se quiere es dinero, no es ni de lejos la profesión más adecuada.

¿Es España un buen lugar para el guionista? ¿Cuántos guionistas viven exclusivamente de escribir guiones?

No conozco en profundidad la situación de otros países, y no quisiera caer en el agujero de la eterna queja, pero sí sé que en España es muy difícil conseguir ser un guionista profesional. Un estudio realizado por la asociación de guionistas ALMA hace unos cuatro años descubrió que sólo uno de cada cinco guionistas vive exclusivamente de ese trabajo. Si un guionista tiene que andar completando sus ingresos fuera, no puede dedicar la atención que su trabajo merece, por eso creo que esto es un problema que no afecta exclusivamente a la economía doméstica de los guionistas, sino que repercute muy negativamente en la calidad final de los guiones. Un guionista de cine trabaja de manera exclusiva en su guion a lo largo de más de un año, y en muy contados casos la industria le recompensa lo suficiente.

¿Qué control tiene un guionista sobre su obra en temas de derechos de autor ?

Durante años, los derechos de autor constituían algo indiscutible por todos, una remuneración compensatoria que nadie le arrebataba porque era una cantidad casi siempre miserable. En los últimos años, sin embargo, la proliferación de soportes y canales ha aumentado de tal manera esa cantidad que desde diversos frentes (productores y televisiones, fundamentalmente) se pelean por el asunto como una plaza por conquistar. El problema es que muchos guionistas se han desinteresado del tema, los números no son lo nuestro, confiando en que nadie sería capaz de quitarnos lo que por justicia nos pertenece. La única manera de controlar los derechos de autor es que tu entidad de gestión, que por ley es quien debe recaudar los derechos que tu obra genere, funcione de manera eficaz y transparente. Esta convicción nos llevó a algunos, hace ahora casi diez años, a organizarnos en nuestra propia entidad de gestión, DAMA, que afortunadamente funciona a pleno rendimiento. Conviene recordar aquí que los derechos de autor no son un impuesto, sino simplemente un cobro proporcional a la explotación de la obra: si no la ve nadie, no cobras nada; y si la ve mucha gente, cobras un porcentaje mínimo de una obra que, seguramente, habrá hecho ricos a quienes la han explotado. Ojalá sucediera a menudo.

¿Por qué los guionistas no aparecen en la programación que emiten los periódicos como autores de la película?

Los periódicos siempre tienen limitaciones de espacio y parece que al público le interesa mucho más el nombre del actor o actriz y, en algunos casos, el director, que cualquier otro. De todas formas, quien está interesado en conocer ese nombre no tendrá problemas en averiguarlo por otros medios. Y no me parece que los guionistas sean los autores de la película. Son autores, como mucho, del guion.

Si el guion es una parte sumamente importante del proceso creativo de una película, ¿por qué el gran público conoce la marca de chopped que come Penélope Cruz y no conoce mas que a unos pocos guionistas españoles?

Dudo que el gran público conozca el nombre de algún guionista, a excepción de Rafael Azcona, claro está. Y dudo que ningún guionista esté interesado en que el gran público conozca si le gusta ese embutido o prefiere el lomo embuchado. El marketing del estrellato, y en esto se incluye desde hace unos treinta años al director, está destinado a captar espectadores, y hoy por hoy no parece que el nombre del guionista sea un reclamo. Aunque quizá si el público conociera más sobre los guionistas eso ayudaría a que nuestro trabajo tuviera mayor consideración dentro de la industria, que es de lo que se trata.

Reivindicaciones

¿Qué opinas de la polémica suscitada por la huelga de guionistas de hollywood?

Han tenido en jaque durante tres meses a una industria poderosísima, y su coraje merece toda mi admiración. Sus reivindicaciones son justas y equitativas y han demostrado que si los guionistas cierran el grifo, el resto de la cadena se paraliza. La huelga, en cualquier caso, es el último recurso, y ellos son los primeros que han dejado de ingresar su salario. Para mí, lo más llamativo ha sido el eco que ha tenido en nuestros medios. Cualquier reivindicación por nuestra parte es recibida con fatiga y difícilmente aparece en un periódico.

¿En qué punto son comparables el caso español y el americano?

Allí la afiliación sindical es obligatoria, por eso el sindicato de guionistas es el único interlocutor posible. En España sigue siendo una profesión dispersa y en la que cunde más el escepticismo que las ganas de batalla. Y eso que nuestras condiciones de trabajo y remuneración son muchísimo peores que las de los colegas americanos: ya nos gustaría a nosotros disfrutar de las condiciones que ellos han rechazado y les han puesto en pie de guerra. Ahora, por ejemplo, han conseguido un porcentaje mayor de las ventas en DVD: nosotros no cobramos absolutamente nada porque la ley no lo contempla y nadie ha querido escucharnos cuando hemos pedido que la ley se cambie.

¿Cuáles son las reivindicaciones de los guionistas españoles?

Prácticamente todo está por hacer, no creo que exista otra profesión en este país tan absolutamente desprotegida. Muchísimos guionistas trabajan sin contrato; no existe un contrato tipo ni un convenio, de manera que cada trabajo se negocia personalmente con quien te contrata en una posición de debilidad absoluta; en muchos casos se mueve un guion sin que el autor haya cobrado ni siquiera un adelanto; hoy los salarios son más bajos que hace años y, antes y ahora, no siempre se cobran en su totalidad; no se reconocen los derechos por la venta de DVD y el mundo de internet se nos está escapando. Vistas así las cosas, la única ventaja que tenemos es que cada paso adelante será un gran triunfo.

¿A qué conclusiones se llegaron en la reunión de guionistas del 1 de Diciembre? ¿Qué pasos se han dado o se van a dar?

La reunión fue alentadora porque acudieron muchos guionistas y el intercambio de información fue muy positivo. Se han constituido diferentes comisiones de trabajo (televisión, cine, programas…) y cualquier día de estos haremos públicas las conclusiones: será una radiografía de la profesión que dejará en evidencia nuestro desamparo.

¿Cómo son las relaciones guionista productor?

En cada caso es diferente, claro. Un buen productor, que ame y conozca su trabajo, es una figura absolutamente necesaria que debería ser más frecuente. Un dato clave para entender esa relación: cuando el productor paga por un guion, al menos el primer plazo, no sabe si podrá financiar esa película que todavía no existe y a nadie puede contar; el dinero que entrega al guionista para que trabaje es de su bolsillo y tiene serias dudas de que vaya a recuperarlo. Es una duda razonable, pero parece más razonable que el guionista cobre por su trabajo y también que cuando la película está financiada se le termine de pagar. En otro orden de cosas, a menudo he echado de menos al productor que sabe qué película o serie quiere y que se convierte en tu verdadero interlocutor, por encima incluso del director.

¿Crees que está poco valorada la figura del guionista?

Sin duda. Y cuanto más valoremos al guionista, ya está dicho, más atención se dedicará al guion, que sigue siendo, cómo no, la pieza que da lugar a todo lo demás.

Cajón desastre de preguntas

¿Por qué crees que triunfan las series españolas pero sin embargo el cine parece en permanente declive?

Si supiéramos el secreto del éxito, nuestro trabajo lo realizarían directamente los ordenadores. Supongo que el público encuentra en las series lo que busca y eso no sucede tan fácilmente en el cine. Para mí, criado en la devoción por la gran pantalla y acostumbrado a hablar mal de la pequeña, ha sido toda una sorpresa que en los últimos años, y me refiero también a las producciones norteamericanas, la televisión ofrezca tanto fogonazo de talento mientras que el cine se infantiliza a pasos agigantados. Creo que también es una cuestión de marketing: se va al cine como al parque de atracciones, empujado por la gigantesca máquina publicitaria y deseando una satisfacción inmediata; en televisión buscamos lo que antes buscábamos en la sala oscura: los conflictos entre personajes, las tramas de doble fondo, la intriga del qué va a pasar. El cine sobrevivirá, no sé si en las actuales condiciones, porque ese declive parece formar parte de su naturaleza.

¿Qué opinas acerca del movimiento de cortrometrajistas que ha surgido en torno al copyleft y que es encabezado por David Planell y Guillermo Zapata?

Ojalá que los cortometrajes, como muchas veces ha sucedido, sean la punta de lanza de la industria y nos empujen a nuevas formas de narración y también de entendimiento con el público. La red es un medio que parece pensado para los cortos y el contacto directo con el espectador está creando un medio radicalmente diferente. El copyleft es, sencillamente, la única manera de promover ese contacto.

¿Sabes el chiste aquél de " Era una actriz tan tonta que se lió con el guionista" ? Puedes comentarlo brevemente - y no hablar del tema con mi novia.

Es un viejo chiste y no le falta razón, aunque todavía sigue vigente. Cualquier guionista sabe que en una fiesta de fin de rodaje se te acercarán una por una todas las actrices, y los actores, con una idea bajo el brazo para que tú se la escribas. La cosa no suele llegar a más, es una relación demasiado interesada, y hay que entenderles: un guionista sin trabajo tiene su ordenador, pero un actor sin trabajo necesita un texto.

¿Existe un intercambio auténtico entre el mercado Hispanoamericano y el español?

Mucho menos del que debería, y es un mercado inmenso que debería funcionar como uno solo. En esto, como en tantas otras cosas, tenemos complejo de europeos y vivimos de espaldas a aquel continente que, sin embargo, nos toca muy de cerca.

¿Es el Guion un género literario?

Sé que muchos colegas lo defienden, pero creo sinceramente que el guion no es un género literario. Un guion de calidad no necesariamente es un guion bien escrito o, dicho de otro modo, un guion bien escrito es un guion en el que lo más importante no son las palabras impresas en él. Un guion es una herramienta de trabajo y siempre está inacabado, hasta que el calendario impone una fecha final. Utilizas imágenes y sonidos para mover a tus personajes en hipótesis de trabajo: qué pasaría si esto lo contáramos así. Una pregunta que nunca se resuelve de la manera en que es planteada, pero a la que se da una respuesta en el rodaje. Ahora bien, el guion es una forma de narración, sujeta a las inaprensibles leyes de la narración, que todos nos queremos saltar. Y como lenguaje narrativo, digno de atención.

¿En qué estás trabajando últimamente?

En televisión, estoy escribiendo algunos capítulos de la serie El Síndrome de Ulises, y colaboro desde hace años en Las Noticias del Guiñol. Y acabo de terminar un guion de cine tan reciente que prefiero no hablar de él, apenas estoy empezando a moverlo. Espero que dentro de unos meses esté a punto de ser una película: entonces me preguntas por él.

Miguel Maccas para Creative Commons.

 

 

12/05/2008 19:34:53

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