24/08/2019


Noticias de guion

Pérez Montero habla sobre su libro "El Guion Audiovisual", recientemente publicado en México


 

* Héctor Javier Pérez Montero, mejicano, es guionista, argumentista y realizador, además de académico en las materias de Periodismo y Comunicación.

¿Cómo surgió esta obra?

Esta obra tiene un respaldo de unos 20 años, a partir de las primeras inquietudes en la estructura de ficción y el discurso audiovisual.  Después de haber estudiado con uno de los mejores dramaturgos de México, el desaparecido Hugo Argüelles y tomar clase en una de las mejores escuelas de escritores, con maestros de la talla de Vicente Leñero, Antonio Alcaraz, Alejandro Licona, Tomás Pérez Turrent, y un largo etcétera. 

Estos estudios fueron siempre abordados desde la perspectiva de mi carrera, como licenciado en Comunicación, (sociología) muy diferente a si hubiera estudiado teatro o dramaturgia en el área de las artes. Dentro de la misma licenciatura, tuve maestros estudiados en Francia y estaban de moda estructuralistas y semiólogos, como Michel Foucalt, Jean Baudrillard y Roland Barthes, entre otros

A esta formación “formal” (valga la redundancia) se suma la informal, que tenemos los niños nacidos de los años 63-65 para acá, que hemos tenido de nana a la televisión. Circunstancia que ha desequilibrado las áreas de estudio y de la cual valdría la pena hablar más adelante. 

Cuando entré a trabajar en la televisión, sumado a que mis compañeros de carrera tenían interés en la producción, era muy difícil que yo rompiera la inercia y me consideraran escritor.  Además, seguro que no tuve la solvencia necesaria en mis primeras pruebas. Por eso cuando apareció la oportunidad de la docencia, hace 14 años ya, preferí adoptar otro nivel y compromiso con los contenidos, que la producción. 

Desde tiempo antes, la radio ya me había abierto el espacio como escritor, menos presionado, seguramente, aunque también menos pagado. Ahí realicé varios géneros: documental, noticiario, revista y hasta (puedo preciarme) las últimas radionovelas en México; género en franca sepultura. 

En la docencia, mi rama principal ha sido siempre la escritura del guion, aunque también me he hecho cargo de talleres de radio y televisión. Pero lo que vino a cambiar mi visión de la docencia, fue la opinión y el trabajo de un amigo, Leonardo Stemberg. Además del ejercicio racional que implica preparar una clase y tener todas las fuentes investigadas a la mano, existe un flujo intuitivo de energía y conocimiento que pasa a través de nosotros, que parte también de la curiosidad de los mismos alumnos y que halla palabras en mi léxico para expresarse. 

Se trata de ideas de uno, pero que mi mente pide prestadas; deducciones que hago, pero que seguramente también hacen todos conmigo. Una energía que te empuja a realizar sinapsis y hallazgos muy pertinentes, al menos así lo capto en el entusiasmo y la atención de los alumnos. Es un fenómeno maravilloso que me empuja en la docencia y que me haría continuar en ella, aunque el día de mañana me sacara el Melate (un premio) de 146 millones de pesos.

Instalado ya en esa maravilla de fenómeno de la docencia, es recurrente la creación de métodos de redacción y disección de cuadros sinópticos, que no he visto en ningún otro lado. Citándome a mi mismo todo el tiempo, porque no hay otro libro al respecto, me pregunto ¿y por qué no lo he hecho?

El vínculo comienza con una editora que me presentan, le platico mi propuesta y nace la obligación que me impongo. Al mismo tiempo se atraviesa una crisis matrimonial que me obliga a salir de mi departamento y regresar a la tranquilidad de la casa paterna, que me acelera para aprovechar noches largas y apacibles.  Diría que el principal manuscrito salió en apenas 5 meses; lo demás ya fueron correcciones, validaciones de las teorías y opiniones contra las últimas clases, hasta que entregué el primer tratamiento. 

Pasó un año completito en manos del editor, pero no por eso dejé de corregir. Cuando me mandan apenas 3 observaciones… ¿sólo 3 observaciones?... Yo le devuelvo casi todo el libro revisado, con dos o tres cuadros agregados, más sus 3 observaciones. Medio año más, hasta que finalmente es publicado en febrero de 2007.

¿Qué crees que aporta de nuevo?

Como lo dije antes, mi perspectiva no viene de la dramaturgia, sino de la Comunicación, más cercano a la Sociología que al arte.  Muy posiblemente un director de escena, o un licenciado en dramaturgia me critique cuando abordo su campo, pero la obligada síntesis que hago de un campo en el que no me sumergí vocacionalmente, además de otras vinculaciones históricas y sociológicas, me obliga a encontrar lo que quiero en este campo y salir en busca de lo que quiero: el impacto social en la cultura, en el hombre común y en los contenidos de los medios masivos audiovisuales.

El arte siempre ha tratado el Drama con varios enfoques y lo expone en diversas maneras, es su herramienta de creación; pero la Comunicación, como las ciencias sociales, usan el Drama sin tener una posición crítica al respecto. En toda mi carrera de licenciatura nunca hubo un sociólogo o autor que analizara las consecuencias y el sello del Drama en la vida real de los individuos o las instituciones, cuando su influencia es tan fuerte, que habría que considerarlo como algo más que una corriente, un esquema estructural, comparable tal vez al Materialismo Histórico, al Romanticismo, al Liberalismo, que traspasa todos los discursos de la vida urbana, individuales y sociales.

No cae tampoco en el campo de la hermenéutica… El Drama ha sido tan poco diferenciado en la vida cotidiana, que hay muchas cosas que corregir al respecto.  Empezando con la clasificación de películas y géneros, que llama “drama” a una historia que no es comedia, cuando la comedia también es drama. 

En el periodismo también se dice que una muerte es dramática, cuando en realidad se debería decir que es trágica, si es que la muerte descrita es consecuencia de algo previo o encadenado a otros hechos. Y cuando una muerte es sangrienta o nos conmueve por la juventud de la víctima, pero no está encadenada a nada, tampoco es una muerte trágica, sino simplemente horrible o conmovedora. 

El drama es un método inventado en Grecia hace miles de años, que permite generar conocimiento, al interconectar hechos que pueden ser consecuencia unos de otros.  Pero en la vida real de las personas, no todo lo que nos ocurre es consecuencia de nuestra “trayectoria de vida” o “plan maestro”. Mientras una visión paranoica nos dice lo contrario, habría que analizar cuántos hechos naturales y sociales, se atraviesan en nuestra vida de forma aislada y cuántos como consecuencia de algo que somos o hacemos. 

Hay un exceso en el uso del Drama, desde Sigmund Freud, principalmente; y lo peor es que muy pocos somos conscientes de ello. Como lo pongo en mi libro, el psicoanálisis es fascinante porque hace “legible” las vidas personales; claro, porque conecta y encadena hechos y nos los vende como una novela o una película. Lo peor, es que vende la catarsis (cura) como un hecho deseable, totalitario, que incluya todo lo que hacemos y lo que somos.

Esta búsqueda frenética e inconsciente de la catarsis crea una gran psicosis colectiva, al no entender que el Drama es una estructura que aparece ocasionalmente en la vida de muy pocas personas.  La mayoría de las vidas, y eso lo he dicho en mi clase toda la vida, alrededor del 97% de los seres humanos tenemos una vida, desde el punto de vista dramático, mediocre.  Y ya estoy concediendo un altísimo 3%. 

La psicosis ocurre en las personas cuando la realidad y lo aprendido (intuitivamente) no corresponden y causa depresiones, aburrimiento, pérdida de sentido, sobre-expectativas incumplidas, adicciones y otros problemas, como consecuencia de que el Drama es un esquema intuitivamente aprendido, pero que no coincide con la propia vida.  Esperamos la catarsis en cualquier cosa, actividad, afición, vocación, o romance que emprendemos, y no ocurre así. 

El Drama se utiliza para tamizar y generar sentido en las anécdotas personales; si un suceso no se puede contar con un Planteamiento, Desarrollo y Desenlace, no tiene sentido; perdemos toda una experiencia por no poderla encadenar, o porque no tiene catarsis.

El esquema del Drama inconsciente hace menos libre a la gente, porque cree que arreglar depresiones o sus vidas implica una titánica tarea de transformación, o que la infancia se arrastrará siempre, o que “genio y figura hasta la sepultura”. La gran ventaja de la cultura oriental es su ignorancia del Drama, porque así construyen su vida día a día y gozan, mejoran o enfrentan lo que surge a cada momento, sin atormentarse con el pasado. Fincan hoy para el futuro… en una palabra, no hacen “dramas”.

Pero el tema es más tocado a fondo en el libro…

¿Qué contribuciones haces a los géneros de no ficción?

Aunque en lo personal me fascina mi enredo con el Drama, creo que he hecho algunas contribuciones interesantes en el apartado de No Ficción, precisamente empalmándolo con el Drama, que intuitivamente traspasa al periodismo, pero que tampoco nadie había hecho consciente hasta ahora.

De esta manera, la redacción de notas informativas, la estructuración del Reportaje y del Documental, son métodos que parten de la tradicional teoría de las 5 W, pero profundizadas y sistematizadas para empalmarse con el esquema dramático, contribución de este autor.

En estos cuadros que utilizo para esquematizar la nota informativa, el reportaje o el documental, traté de lograr, que un joven estudiante pueda utilizarlos para colocar las partes, de modo que al final tenga construido lo que se proponía hacer. 

¿Qué impacto esperas de tu libro?

Aunque en mi vida profesional he emprendido trabajos de relaciones públicas, colocando personas o productos en los medios, respecto a mi libro he sido bastante pasivo, como creyendo que un libro es otra cosa, como un compendio personal; como si fuera un libro de poemas.  Tampoco he tenido fondos para organizar una presentación decente.  También sucede que espero algo más de la editorial, que tal vez no está pasando y no sé hasta el momento cómo tomar esos hilos. 

Pero seguramente despertaré de esta alucinación en algún momento y emprenderé una serie de presentaciones o actividades.  Por ahora lo promuevo entre mis alumnos, porque mis amigos esperan que se los regale; pero para mi mala fortuna, este semestre no imparto Discurso Audiovisual, texto más que pintado para el curso, sino hasta el siguiente agosto.

Otras expectativas que tengo es que pueda servir fuera de México, en industrias audiovisuales más prolíficas, como España, Argentina o el medio hispano de los Estados Unidos.  Por supuesto me encantaría que me sirva para abrir puertas, viajar, pero ojalá primero lo haga solito, sin que yo tenga que estar ahí. 

¿Algo más que desee agregar?

Que muchas gracias por el espacio en su página y que ojalá pueda dictar pronto un curso en España.

hectorpmonter@yahoo.com.mx
hectorpmonter@hotmail.com

© abc guionistas

01/05/2007 11:34:58

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