25/05/2012 - 16 usuarios online
Productor apasionado por el cine, Tomás Cimadevilla concibe la película como una obra de arte que hay que saber hacer llegar al público. Reconoce que deberíamos mirarnos más en el espejo del cine norteamericano por su calidad técnica aunque buscando nuestro propio estilo. El productor de El otro lado de la cama, Torremolinos 73, Días de fútbol o En la puta calle reflexiona para abcguionistas sobre el panorama del cine español.
Creo que en el cine español falta ambición para abordar proyectos comerciales, seguir los modelos del cine americano pero haciendo lo nuestro. Has de hacerlo con corazón, con ambición y calidad. Acabamos de empezar el rodaje de la secuela de El otro lado de la cama y esto es bastante inusual, pero, bueno, creo que es natural. Ya no es sólo aprovechar el tirón comercial, lo ha hecho Coppola, Truffaut y muchos otros.
Le falta ambición, como he dicho antes. El cine español tiene mucho talento pero a veces está un poco acomplejado, todos sus sectores. Los productores deberían ser más propensos a estimular un cine que llegue al público, ya no hablamos de cine abiertamente comercial o chabacano, que confunde lo que son los términos. En los directores hay un exceso de “autorismo”. El director es la estrella y eso, ya se demostró en los sesenta, no va a ningún lado.
Su papel es necesario y hay que apoyarlo pero, bueno, también hace falta talento.
Una muy estrecha, por lo menos en nuestra productora. Nosotros trabajamos mucho el desarrollo del guion, ya sea a partir de un guion escrito, de una idea o como nos llegue. Trabajamos mucho el guion hasta que obtenemos algo que nos convence. Tratamos de trabajarlo porque el guion es la base de cualquier película.
A nuestra productora nos llegan muchos guiones y no damos abasto para leerlos. Los leemos todos, da igual que sea de fulano o de un tío absolutamente desconocido porque nunca sabes dónde vas a encontrar un guion bueno.
Lo que yo busco en los guiones es originalidad, ya sea por el tema, el género o porque trata una época que no se ha tocado en el cine español. Algo diferente, nuevo. Salirte de lo habitual es bueno.
Bueno, unos años gana espectadores y otros pierde. Todo depende de las películas, no es que el público diga que va a ver cine español o no. Por ejemplo, Mar adentro es una película muy Amenábar y cuenta también con Javier Bardem, que ayuda mucho, pero es una película sobre un tetrapléjico en una cama que quiere morir. Es un tema social duro que, igual que Los lunes al sol o El bola, gustó a la gente. Todo depende de las películas, cuando el cine americano sube, el español baja y viceversa.
Hombre, el cine fantástico en España tiene mucha producción y se está recuperando de unos años para acá. En parte se debe al éxito que tiene el género en Estados Unidos las películas de terror tipo Scream o el cine japonés que nos llega últimamente. Pero bueno, el cine español tiene mucha tradición en estos géneros.
Creo que, por supuesto, tenemos que diferenciarnos del cine americano que para eso somos españoles pero hay que mirar al cine americano porque son los que mejor lo hacen. No digo las películas sino el sistema de trabajo, el tema de vender las películas, sobre todo, y la ambición de buscar películas que gusten a la gente.
Sí, es difícil conseguir buenas salas. No se trata sólo de salas, sino que tienen que ser buenas porque a veces ves que en taquillas hay seis películas norteamericanas entre las primeras del ranking y resulta que entre las seis tienen el 70% de las salas. Hay tantas películas americanas que se estrenan por estrenar, aunque no son buenas. El cine español lo tiene complicado pero hay que pelear y hay que llegar al público de la mejor manera posible, que es haciendo buenas películas.
Creo que hay una nueva generación de productores, directores, guionistas que, ya no sólo los nuevos, sino también los de toda la vida, se han dado cuenta que hay que hacer un cine más abierto en detrimento de unos conceptos de a lo mejor se quieren transmitir. Se pueden hacer películas de corte social pero sabiendo que hay que llegar al público siguiendo unas normas que están establecidas. No se puede innovar a estas alturas. Es tan importante hacer buenas películas como venderlas.
Hay que hacer nuestras normas. Por supuesto, también hay que buscar, nosotros lo hemos hecho, fórmulas alternativas para llegar a los medios. Ahí está Internet, muy infrautilizado de cara a la promoción. Sobre todo hay que hacer buenas películas. ¿Es buena El otro lado de la cama o Te doy mis ojos? No lo sé, pero tienen algo que conecta con la gente.
nadie sabe nada.
Claro, sin duda. Los más acojonados somos los productores. No sabemos adonde vamos a llegar o adonde vamos a ir.
Yo me dedico a esto por amor al arte, amor al cine. Soy cinéfilo de toda la vida. Me ha tocado ser empresario, pues bueno, vamos a intentar hacer películas que sean rentables y que transmitan algo.
© Rodrigo Mesonero-abc guionistas
09/02/2005 08:56:25