10/02/2012 - 18 usuarios online

"Después de "Socias" me dije que no quería hacer otro formato femenino, por eso los dos proyectos que escribí inmediatamente después eran muy masculinos. Así que durante dos meses sacudí lo testicular y después empecé con Ciega a citas", ha declarado al diario La Nación la argentina Marta Betoldi, autora de los guiones de la tira que emite Canal 7, y producen Rosstoc y Dori Media Group.
Sin pelos en la lengua, ocurrente, divertida y, al mismo tiempo, muy seria con respecto a su trabajo la autora y actriz habla rápido, volando, de una idea a la otra y a la otra. Son muchas las ocurrencias que tiene y casi todas terminan en la pantalla. A la ficción que adapta del blog y el libro de Carolina Aguirre, Betoldi le prestó muchas cosas de su mundo.
"A la señora que trabaja en la casa de Manucha [Georgina Barbarossa] decidí llamarla Fidelina como la persona que trabaja en mi casa y a la que, por meses, me resultó imposible decirle bien el nombre, así que como desafío a Georgina Barbarossa, la obligo a decirlo todo el tiempo. Por primera vez desde que la conozco, Georgina respeta lo que está escrito en los libretos. De hecho, todos los actores lo hacen, no hay improvisación", explica la autora cuya obra teatral, "Contracciones", tendrá en pocos meses una cuarta puesta en Francia.
"Estoy intentando, desde el lugar de donde vengo, que es la licenciatura en letras y la formación teatral, hacer televisión de la mejor manera. Siempre pensé que se podía. En los Estados Unidos, los dramaturgos escriben televisión con tramas que tienen un trabajo profundo a nivel de los personajes. El porqué elegimos este triángulo de madre e hijas como centro tiene un armado profundo de trabajo que está mucho más vinculado con la dramaturgia teatral que con la televisiva. A mucha gente de la TV les digo esto y se ríen un poco", cuenta Betoldi, que tiene una particular forma de contar las cosas.
La guionista es una gran contadora de historias, sean detalles mundanos de su vida o el método de trabajo que utiliza para armar la compleja trama de "Ciega a citas", transformándola de una blognovela a la tira televisiva de Canal 7. Para esas historias, las de ficción, decidió dar un paso más allá y utilizar un método de escritura que implica una biblia con todos los grandes temas del relato y sus personajes. Una trama armada hasta el final que luego del capítulo 27 necesitó de seis colaboradores -Gastón Cerana, Santiago Calori, Marcelo Cabrera, Laura Fahri, Gabriel Mesa y Juan Carlos Mastrangelo- para seguir adelante.
"Tenemos dos jornadas intensas de brainstorming [tormenta de ideas], donde trabajo con el equipo a veces en su totalidad y mayormente dividido. La coordinación final de todos los capítulos está a mi cargo. Pero cuento con todos para hacer un trabajo aceitado. El ritmo es intenso y muy cuidadoso. Suelo en algunos casos hacer que otros autores aporten lo suyo al trabajo del capítulo de otro autor y mixturar los estilos hasta lograr el estilo único que el producto requiere. Es la primera vez que se trabaja así en la Argentina", explica Betoldi.
Además de que nunca había escrito una tira, en el caso de "Ciega a citas", la autora tuvo que plantarse frente a la computadora para intentar la adaptación de una historia establecida en el formato cibernético. "El blog como material de inicio tenía la gran ventaja de un buen personaje, pero todo estaba tratado como con un lente gran angular: la madre, por ejemplo, era una villana malísima. Cuando construyo una biblia para el proyecto, pongo un ítem que es el ADN, el alma del programa. Y en este caso tiene que ver con el ser y el parecer. Y cómo eso está determinado por la mirada del otro", detalla la libretista, que sabe cómo manejar el ritmo, el contenido y la sensibilidad de las mujeres que crea. Tanto que la semana pasada fue reconocida con dos premios Accolade a la producción audiovisual como mejor serie (a la que se incorporará esta semana Anita Pauls) y mejor protagonista para Muriel Santa Ana.
"Partimos de la nada para construir algo, luego todo suma: el director, el actor. Pero el que sufre el inicio con la hoja en blanco es el autor. Pero pase lo que pase, yo tengo que llevar un capítulo por día", termina Betoldi, con una sonrisa que delata que es un esfuerzo que para ella vale la pena. Para los espectadores también.
© La Nación - abc guionistas
05/02/2010 20:52:28