17/11/2019


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Albert Espinosa estrena su primer film como director

Espinosa
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Actor, guionista, dramaturgo, escritor, ingeniero industrial..., Albert Espinosa continúa su particular lucha por romper los tópicos que se vierten en el celuloide, escribe El Periódico de Catalunya. Como guionista, le echó humor y verosimilitud al cáncer infantil en su autobiográfica Planta 4ª; esquivó tabús sobre la muerte en Tu vida en 65' y divirtió con las andanzas de un cojo, un ciego y un sordo en Va a ser que nadie es perfecto. El próximo viernes debuta como director (además de guionista y actor) con No me pides que te bese porque te besaré, adaptación de su obra teatral homónima con la que ha buscado un retrato distinto, más real, de los disminuidos psíquicos --"especiales", prefiere llamarles él--, que siempre aparecen "tristes, desgraciados, marginales... ".

En su ópera prima, ellos son los personajes "amarillos" --esos de los que habla en su libro El mundo amarillo-- que ayudan al protagonista a salir de su desconcierto emocional.

La historia gira en torno a Albert (Eloy Azorín), un joven ahogado en un mar de dudas ante su inminente boda con Helena (Teresa Hurtado). Angustiado, se apunta a clases de guitarra en las que tendrá como compañeros a un grupo de disminuidos psíquicos (Pablo Rivero, Jan Cornet, Rebeca Comerma, Andreu Rifé y Golan Yosef). Espinosa se reserva el papel de David, un onanista compulsivo --al menos de palabra--, personaje que retoma de su obra El club de las pajas. "A mí lo que más me gusta es ser actor. Y esta vez presentí que el director me iba a elegir", bromea el novel realizador, que define su película como "una comedia agridulce, con dosis de ternura, humor y sentimientos, sobre la incertidumbre del amor".

"¿Cómo saber si se quiere a la persona con la que uno debe pasar su vida?", cuestiona el director barcelonés, para quien Albert es tan o más especial que sus colegas por su incapacidad para amar. Aunque la sociedad solo señala a los disminuidos visibles --físicos o psíquicos--, "quizá es mucho peor esa minusvalía emocional de no saber querer", aduce Espinosa. "Todos tenemos carencias". Todos somos, de alguna manera, "especiales".

© El Periódico / abc guionistas

01/10/2008 00:47:20

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