25/05/2012 - 24 usuarios online

El realizador y guionista manchego Pedro Almodóvar no está muy seguro de ser "profeta en su tierra", según se desprende de una entrevista publicada el pasado fin de semana en el diario de Los Angeles La Opinión, con motivo del estreno comercial en Estados de su último trabajo, "La mala educación", que cree no fue elegida para representar a España en los Oscars (la Academia prefirió "Mar adentro") por su "incomodidad".
"La verdad es que no me produjo ninguna sorpresa que se haya tomado una decisión como esa. En España siempre he sido un personaje algo incómodo para quienes están vinculados a las entidades que manejan la política cinematográfica del país", asegura.
"Lo único malo -añade- es que esa actitud que se tiene hacia mí, dentro de mi propio país, también afecta negativamente a los actores que suelen trabajar conmigo, porque nunca se les da el reconocimiento que merecen. Por ejemplo, a Antonio Banderas no se le dio ningún premio oficial por las increíbles actuaciones que tuvo en algunas de mis películas. Tampoco se ha hecho justicia a las actrices a las que he dirigido durante toda mi carrera. Por todas esas cosas que me han pasado, y me seguirán pasando, como que ya no siento mucha ilusión para hablar sobre cuál podrá ser el futuro del cine español. Creo que es más importante para mí escribir y dirigir mis propias películas que preocuparme por lo que otra gente opina y dice acerca de lo que hago".
El cineasta español sostiene por otro lado que "La mala educación" no es una película más en su carrera, por su larga gestación: "Tardé más de 10 años en finalizar el argumento y sólo al final pude quedar satisfecho con los resultados que obtuve. Pero no fue nada fácil llegar hasta ese punto. Más de una vez me puse a considerar la posibilidad de abandonar el guion y dejarlo así para siempre. Durante una de esas difíciles temporadas cayó a mis manos la copia de "En un lugar solitario" (In a lonely place), un film dirigido por Nicholas Ray que yo no había visto nunca. Al observar esa película pude darme cuenta finalmente que el cine negro era el modelo exacto que había estado buscando para desarrollar el drama que tenía girando en la mente".
Este no es otro que la influencia represiva de la educación religiosa y los ocasionales abusos a los niños en los colegios católicos, que Almodóvar sostiene no haber padecido personalmente ni ser ésta una cinta autobiográfica. Sin embargo, esa etapa de la vida y en esa época de España era para el director de "Hable con ella" una espina clavada, algo que debía ser contado en una de sus películas.
"Desde hace mucho tiempo -dice- perdí el interés por seguir analizando críticamente a la Iglesia. Esa guerra forma parte de otras épocas de mi vida. Tenía que dirigir "La mala educación" porque era algo que necesitaba sacarme de la sangre. No hubiera podido seguir lidiando con ese fantasma durante otros 10 años más, y tampoco de forma indefinida. No estoy muy seguro si podré obtener otro Oscar con un film como éste, al que muchos especialistas han descrito como cínico, violento y pesimista. Sin embargo, me siento tranquilo y en paz conmigo mismo, listo para comenzar una nueva etapa dentro de mi carrera, dentro y fuera de España".
© abc guionistas
07/12/2004 08:16:44