21/02/2019


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El ecuatoriano Mieles rueda su premiado guion autobiográfico sobre una deportación desde España

Mieles dando instrucciones
Mieles dando instrucciones

“Creo que este fue el momento indicado para hacerlo y con la gente indicada para hacerlo”, comenta en declaraciones al diario El Telégrafo el cineasta guayaquileño Fernando Mieles sobre la posibilidad de estar filmando su guion “Prometeo deportado”. Fue en 1993 cuando Mieles escribió este guion que explora el tema de la deportación, luego de que él mismo fuera repatriado desde España, después de haber dejado Cuba cuando concluyó sus estudios de cine en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños; más tarde, en 2003, ese texto consiguió el galardón en la categoría de Mejor Guion Inédito en el Primer Festival del Cine Pobre en Gibara, Cuba.

Desde ese momento Mieles comenzó a trabajar para que la película se ruede con la ayuda de la productora ecuatoriana Oderay Game, quien había recibido el pedido de promover el filme de Jaime Osorio, productor de las cintas “María llena eres de gracia” y “La virgen de los sicarios”. Así, el 2006 fue el año para reunir los fondos para la producción y posproducción de “Prometeo deportado” y aunque recientemente recibieron un apoyo de US$ 150.000 del fondo Ibermedia, se ha estado filmando desde el 16 de junio en jornadas de trece horas al día (08:00 a 21:00) y algunas filmaciones nocturnas.

Como locaciones se ha utilizado el Centro de Convenciones Simón Bolívar, la Plaza de Artes y Oficios y un set construido en un galpón del recinto de la Feria de Durán (aún en uso porque ahí sucede el 90% de la historia). De acuerdo a Mieles, cada espacio es necesario para desarrollar una historia pensada para lugares cerrados: en un aeropuerto no identificado del primer mundo (al parecer de la Unión Europea) un grupo de latinoamericanos (mayoritariamente ecuatorianos) permanece en una sala de espera para luego ser deportado. Hablando de lo que se cuenta en la película en grandes términos, el director y guionista indica que las reacciones de sus personajes van del negarse hasta el aceptarse, mientras viajan hacia un destino cuando en realidad el viaje es al interior de cada uno y hacia dentro del grupo.

La productora Oderay Game señala que desde hace año y medio está involucrada en el proyecto, que no solo es una manera de levantar un sueño, sino también una forma de hacer cine que ya no es única, sino parte de un naciente movimiento de producción cinematográfica. Así como “Prometeo deportado” ha conseguido fondos a través de los diferentes galardones obtenidos por su guion y de instituciones públicas y privadas, como el Consejo Nacional de Cinematografía ecuatoriano, el Municipio de Guayaquil, el Gobierno Provincial del Guayas, TC Televisión y la productora venezolana Tango Bravo; Game cree que futuras películas nacionales también podrán hacerlo.

Ella y Fernando Mieles trabajan con un equipo de 60 personas que, de acuerdo a la productora, tiene un componente femenino fuerte que está enamorado de la historia. Ese personal incluye a la jefa de producción, Anabel Arias; la diseñadora de producción, la mexicana Bárbara Enríquez, y la continuista venezolana Ana Patricia Silva, mientras en el componente masculino están los ecuatorianos Manuel Larrea en la musicalización, Juan José Luzuriaga en el sonido y Diego Falconí en la dirección de fotografía.

Sobre los actores, aunque ni Game ni Mieles desean revelar sus nombres aún, la productora dice que fueron seleccionados a partir de un largo proceso de casting a cargo del director y que cada uno es su personaje. Sobre los nombres de los personajes principales, aunque la película sigue las historias de quince de los próximos deportados, Prometeo (el mago y escapista que por estar esposado se confunde con un delincuente) y Afrodita (la joven que planea ir a Europa para modelar), no se niega el peso mitológico detrás de sus denominaciones, pero Mieles se pregunta por qué no podrían llamarse así.

Una vez terminada la actual etapa habrá un espacio para la posproducción, dividida en edición de imagen, mezcla de sonido, armado de pistas, musicalización y traspaso de lo filmado en formato digital de alta definición a 35 mm, en ocho meses. Entonces vendrán los estrenos y gestiones de comercialización que iniciarán con la presentación de “Prometeo deportado” en varios festivales internacionales para su posterior estreno en el país, en 2009.

Un proceso colectivo

Para Fernando Mieles y Oderay Game, el rodaje es un viaje que comparten al igual que el encuentro de los personajes de “Prometeo deportado” en la sala de espera. El director y guionista debe dejar atrás su experiencia de escritor solitario para vivir el día a día junto al resto del equipo de producción e incorporar la visión que ellos tienen del filme.

Mientras Mieles se siente como un canalizador de la creatividad de los involucrados, la productora Oderay Game cree que cada técnico y cada actor ha desarrollado una empatía con el director para narrar la historia desde los puntos de vista de todos. En el caso del director de fotografía, Diego Falconí, deberá ver la película junto a Mieles y crear la atmósfera del aeropuerto y la sala de espera solo con su luz y fotografía.

Una labor similar es la que tienen el sonidista Juan José Luzuriaga, la diseñadora de producción Bárbara Enríquez y el encargado de la musicalización Manuel Larrea. Ellos darán vida a un espacio que se satura de personas en un viaje hacia el interior de sí mismos con los sonidos, la decoración y la música.

© E.T.-abc guionistas

22/07/2008 09:53:04

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