11/11/2019


Noticias de guion

El Instituto Cervantes, embajador de los premios honoríficos de la Academia de Cine


 

Dentro del convenio de colaboración con la Academia de Cine para que el Instituto Cervantes difunda y promueva el cine español fuera de nuestras fronteras, el Cervantes ha presentado internacionalmente la obras de los profesionales reconocidos con el Goya honorífico. Su programa 'Premios Goya de Honor' de este año tiene como protagonista al cineasta, realizador de televisión, guionista, director teatral y actor Chico Ibáñez Serrador, el galardonado de la última edición.

A partir de este lunes, 7 de octubre, y hasta el 14 de noviembre, el Cervantes exhibirá en cuatro de sus centros fuera de España –Amán, Estambul, Estocolmo y Tetuán– dos títulos del fantástico y el terror español: La residencia (1969) y ¿Quién puede matar a un niño? (1976), de las que Ibáñez Serrador fue guionista y director; y El asfalto y El televisor, dos capítulos de la serie de TVE Historias para no dormir.

"Una de mis mayores aficiones es viajar a cualquier parte del mundo, conocer gente de diferentes culturas y, sobre todo, de diferente manera de entender la vida. Ahora en cierta manera estoy viajando, viajando con mi trabajo, para que el público entienda mi manera de entender el entretenimiento. Entretener, esa palabra que buscamos con desesperación para llegar a la parte fundamental de nuestra profesión…el público. Durante mi carrera lo único que he pretendido es que la persona que se siente enfrente de un televisor o de una pantalla de cine, esboce al final una sonrisa, una lágrima o su propio miedo. Que sienta, que disfrute o padezca, pero sobre todo que sienta, eso significa estar vivo y esto último es el mejor regalo que tenemos". Con estas palabras presentó este ciclo el desaparecido maestro del suspense, que también se pronunció sobre los trabajos que se exhibirán en los centros del Cervantes de Amán, Estambul, Estocolmo y Tetuán.

De La Residencia y ¿Quien puede matar a un niño?, sus dos únicas películas, comentó que eran "como dos hijos que crías de la misma manera, con el mismo amor, con las mismas palabras…y terminan siendo muy diferentes. La primera tiene una factura más clásica, correcta, incluso académica. La segunda es el hijo rebelde e inconformista que quiere cambiar el mundo". Y de El asfalto y El televisor –en ambos títulos trabajó con el actor que más admiraba, su padre Narciso Ibáñez Menta–, espera "que les haga reflexionar sobre lo que somos o mejor dicho, en lo que nos podemos convertir".

En todas sus producciones, Ibáñez Serador siempre pensó en el espectador. "Los que nos dedicamos a este mundo de locos nunca tenemos que olvidar que yo sin vosotros…no soy nada", decía siempre el maestro.

Nacido en Montevideo en 1935, dio sus primeros pasos en el mundo del teatro, en la compañía de su madre. Tras sus inicios en la televisión argentina llegó a España a principios de los años 60, donde impuso una serie de innovaciones técnicas y narrativas, hasta entonces desconocidas.

Creador de clásicos de nuestra televisión como “Historias para no dormir”, telefilmes como “Historia de la frivolidad” o “El Televisor”, películas como “La Residencia” o “Quién puede matar a un niño”. Su popularidad se hizo masiva con programas de entretenimiento como “Un, dos, tres… responda otra vez”, "Waku Waku", "Hablemos de sexo" o "El semáforo".

Como guionista firmó muchos trabajos bajo el seudónimo de Luis Peñafiel, colaborando con nombres como Jaime de Armiñán, Juan Tébar, Joaquín Oristrell o Luis Murillo, entre otros.

La influencia de Ibáñez Serrador en la televisión y en el cine, ha sido reconocida por profesionales como Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar o Juan Antonio Bayona, y muchos más. Sergio del Molino lo llegó a comparar con Orson Wells y con Alfred Hitchcock, por su capacidad de reunir calidad, vanguardismo y éxito comercial.

Recibió numerosos premios y homenajes, entre ellos la Seminci de Valladolid (2009), o el Festival de Cine de Alicante, por su contribución en el cine fantástico y de terror. En 2010, fue galardonado por el Ministerio de Cultura con el Premio Nacional de Televisión en reconocimiento a toda su trayectoria, y en febrero de 2019, recibió el Goya de Honor que otorga la Academia de Cine, si bien su estado de salud le impidió trasladarse a la ceremonia, en Sevilla, e hizo acto de presencia desde un acto especial celebrado en Madrid, con el que despidó su vida pública.

07/10/2019 14:34:54

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