30/10/2020


Noticias de guion

El manchego Enrique García-Herráiz, dibujante, guionista y poeta: "Prefiero saber a creer"


 

“La infancia es muy importante pero conviene ponerle un límite pues hay personas que actuan como niños hasta después de casados. Yo en Ciudad Real despues de la primera comunión me tracé como objetivos vitales Religión, Cultura y Deporte. Al cabo de los años sustituí la primera por el Conocimiento tambien llamado Ciencia. Prefiero saber a creer”, dice Enrique García-Herráiz, un hombre polifacético, cosmopolita, escritor y guionista, vinculado al sorprendente y paradójico activismo cultural en la dura etapa del franquismo cuya cosecha quedó recogida en este periódico. En él colaboraba en la sección que fundó junto a otros jóvenes artistas e intelectuales, “Pensando en Joven”. Después de los años que han pasado con la misma milimétrica exactitud tanto por el también poeta tardío como por este periódico, Enrique García-Herráiz Pérez ha publicado en la colección Ojo de Pez de la Diputación su último trabajo de poesía, “Tiempo del Pan Amarillo”, poemas hilados por la prosa de la memoria. informa el diario Lanza.

Él mismo se define como un poeta tardío, faceta que cultivó cuando hace unos años conoció a un rapsodajiennenese que le habló de Angel Crespo y Fernando Calatayud, nexo de unión entre ambos cuando los tiempos de la mocedad. Aquel encuentro le trajo recuerdos de la página de Lanza y las musas le salieron al encuentro: “Tiempo del Pan Amarillo” .

“Ciudad Real en la guerra civil quedó en la zona leal a la República y no había misas ni escuela. Muchas casas tenían gallinas en los corrales. Y saliamos a las huertas a por comida. En la posguerra se desató un gran fervor religioso y había largas colas en los confesonarios. La Semana Santa era muy divertida con aquella cantaora de saetas "la mujer del guardia civil" del balcón de la esquina cerca de San Pedro. Había muy buen teatro y zarzuelas en el Cervantes y buen cine en el Proyecciones”. Esta es la evocación que le surge de la época en que Ciudad Real fue sacudida por la guerra y lo que vino después.

Lanza- Usted dice en su poema La Verdad que a veces conviene que se esconda, ¿Pero la verdad no está precisamente para descubrirla y ponerla en la plaza del pueblo?
EG-H P.- La Verdad conviene que se esconda... o se disimule pues puede hacer mucho daño a veces. Los poetas y los pintores visten la verdad para que no se la vea desnuda.
Sabia respuesta, al fin y al cabo, la verdad aunque no con las vergüenzas de la desnudez. A veces es mejor intuir la verdad que darse con ella con un plamo de narices. Y remata: “Quien crea que posea la verdad miente o es un iluso. ¡Toma ya!”

L.- De Dallas a Nueva York, ¿debio ser toda una experiencia para usted. ¿Los norteamericanos les resultaron tan tópicos como se los imaginaban desde aquí?

EG-H P.- Entre Dallas y Nueva York hay mas diferencia que entre Ciudad Real y Madrid. Nueva York lo tiene todo: tradición y modernidad. Nueva York es arte, espectáculos y comercio. Washington, política, abogados y periodistas. Y pobres en la calle. Si. Fué un gran cambio que me permitió dar lo mejor de mi mismo al frente del Turismo Español de Nueva York durante casi quince años. Escribía las crónicas de arte para la revista GOYA en esos años.

El funcionario público, diplomático y poeta de madurez también tiene el don de la facilidad de captar la realidad y el espiritu de personas y cosas con unos cuantos trazos, trazos que hay que saber dirigirlos para que el resultado sea una nueva realidad palpitante en el papel. Sobre algunas páginas de Lanza, Enrique García tiene dibujadas unas cuantas caricaturas como si fueran un palimpsexto o una transparencia.
“Los mejores caricaturistas-artistas han sido Picasso, Modigliani y Giacometti. Mi mejor caricatura del Lanza es la de Fernando Calatayud. Creo yo. Sigo dibujando en formato pequeño caricaturas y abstracto. Y tambien George Grosz. Yo soy esclavo del parecido”.

O sea que sigue en la brecha. Quien tuvo retuvo y los dones se vuelven más don con la experiencia y los años. Sin embargo, la Literatura, la poesía, ha evolucionado mucho de mano de las nuevas tendencias y las nuevas tecnologías. “Si echa una mirada a su alrededor, qué le llama la atención del mundo literario actual? ¿La cultura multimedia es amiga o enemiga del libro?, le pregunto. El autor no escatima esfuerzos ni utiliza el discurso esperado, ni siquiera el latiguillo justificativo de que cualquiera tiempo pasado fue mejor y en Literatura, más todavía. No.

Dice: “Creo que la literatura siempre que no sea de encargo para ganar un premio, o un best seller”. No se puede decir más en tan pocas palabras. Literatura de encargo, de ésta están las estanterías llenas. El editor se convierte en el hombre del frac del autor que ha roto el mercado con la primera obra y le exige una segunda, ya, o una tercera... Pero hay un breve añadido que clarifica la explicación aunque que se cierra con una inquitante aseveración sobre la red: “Yo leo mucho novelas norteamericanas y libros sobre Picasso. Paul Auster y John Grishamp Tambien relleno mis lagunas como ahora con "Bearn" de Villalonga. El Libro sobrevivirá a la era digital. No hay duda. Internet es una lata.
Enrique García también es guionista. Entre sus trabajos, el de la serie de TVE, “El Joven Picasso”.

L.- ¿Cómo fue?
EG-H P.- El Joven Picasso lo escribí de corrido pero ayudado por buenos libros y cuando lo presenté a Bardem lo adaptamos juntos para una miniserie de cuatro episodios. Picasso desde Malaga 1881 hasta Paris 1907 cuando pinta Las Señoritas de Avinyó...
L.- Dada su experiencia en ese oficio ¿cuáles son las condiciones de debe cumplir un buen guionista?
EG-HP.- Que elija una buena historia, que crezca hasta un final impactante, y sepa escribir diálogos realistas.

Diálogos realistas, dice, o sea, diálogos inteligentes, tamizados por la creatividad literaria, lo demás es un simple trasiego de la calle al plató y no se trata de eso. Otra faceta curioosa de este albaceteño trotamundos y multidisciplinar es la de escritor de relatos cortos. Hizo un lobro para leer en el AVE, en la rapidísima alta velocidad que no da tiempo ni a ver a las vacas en los prados del paisaje.
L.-Historias para leer en el AVE, ¡¡pero el AVE es un tren tan rápido que apenas da tiempo para leer¡¡
EG-H P.- Recomiende las Historias del AVE a una librería de la provincia y comprobarán lo rápido que se leen. Mi gran proyecto actual que me mantiene excitado tiene un título "Obra académica de Picasso" que es una revisión de las pinturas que hizo Picasso antes de Paris siguiendo la estela de Josep Palau.
L.- ¿Alguna historia, anécdota o sucedido que usted quiere recobrar ahora para Lanza y que nunca antes fue contada?

EG-HP.- Siendo jefe de la Oficina Española de Turismo de Nueva York que estaba en la Quinta Avenida, en los años 70 una bomba destrozó nuestra fachada de cristal y la puerta en la madrugada. Me llamó la policía. "Han sido los cubanos anticastristas" me dijo Paul Winchel el gran periodista del Dayly News que ya estaba allí. "No se preocupe, han hecho lo mismo con la oficina de México". Me quedé el resto de la noche esperando a los empleados y no cerramos. En España no se dio la noticia.

© Lanza - abc guionistas

17/11/2009 00:04:18

También te puede interesar:

Te recomendamos leer:

Si te ha sido útil la noticia y deseas compartirla con más personas puedes hacerlo desde aquí, pulsando los botones.