31/10/2020


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Isabel Coixet publica "La vida es un guion"

Coixet
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La realizadora y guionista catalana Isabel Coixet tiene poco más de 40 años, pero ya se siente capaz de escribir un a modo de relato autobiográfico que mezcla su gran pasión, el Séptimo Arte, con su existencia y la de su familia. Coixet (Barcelona, 1962), está a punto de dirigir su quinto largometraje, y muestra por primera vez "su lado más sincero y apasionado" a través de los textos que componen "La vida es un guion", obra cuyas referencias principales son los rincones de su infancia, sus manías y obsesiones, sus miedos y adicciones, su compromiso contra la violencia de género, historias sobre el mejor cine y los secretos de su último y premiado film, "Mi vida sin mi".

Coixet se aficionó al cine desde muy joven gracias a su abuela, que vendía entradas en una sala de su ciudad. Con poco más de veinte años escribía artículos y entrevistas para la revista Fotogramas y dirigía el cortometraje "Mira y verás", con el que obtuvo su primer premio. Combinó sus aportaciones al cine con el trabajo de creativa publicitaria. Fundó la productora Eddie Saeta y, más tarde, la productora cinematográfica Miss Wassabi. Debutó como directora de largos con "Demasiado viejo para morir joven" (1988), que pasó con más pena que gloria, hasta que su "atrevimiento" de rodar con poco dinero en Estados Unidos la producción independiente en inglés "Cosas que nunca te dije", la conviertió en autora de culto.

"A los que aman" —con la que obtiene el premio Ciudad de Barcelona— y "Mi vida sin mi", que le ha proporcionado notable fama gracias a los muchos premios y menciones recibidas, entre los que destaca el premio Goya al mejor guion adaptado y a la mejor canción original, completan su curriculum. Actualmente está preparando el rodaje de su nuevo film, "La vida secreta de las palabras", que protagonizarán -como es su costumbre en inglés- Tim Robbins, Sarah Polley y Vanessa Redgrave.

"Gracias a todos -afirma Coixet en su libro- por mezclar sus vidas con la vida inventada de la película. Por devolverme la fe en el poder de la ficción como espejo de lo que desearíamos que fuera real. Por demostrarme, con cartas, con mensajes, con sonrisas, con silencios, con hechos, que las películas sirven para algo, algo frágil, tenue, momentáneo, innombrable, pero poderoso. Sé que, a partir de ahora, no podré vivir y rodar de la misma manera. Que mi vida sin la película será otra".

© abc guionistas

15/10/2004 11:38:31

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