24/06/2019


Noticias de guion

Tibia bendición para Lucrecia Martel en Cannes


 

Ya le pasó a Almodóvar en la apertura y le ha vuelto a ocurrir a su "pupila", la cineasta argentina Lucrecia Martel, a quien ha producido su segundo largo, "La niña santa", un film que como el almodovariano "La mala educación" mezcla religión y sexo. La acogida para ambas cintas en los respectivos pases de prensa estuvo lejos de las expectativas previas, aunque en las posteriores sesiones oficiales -ya sin críticos- los aplausos se hicieron menos esquivos. Junto a "La niña santa", en una jornada dominical llena de protagonismo femenino, concursó la francesa de Agnès Jaoui "Comme une image", y -fuera de concurso- el presidente del jurado Quentin Tarantino presentó "Kill Bill-Volumen 2", junto a su actriz Uma Thurman.

Después de que su opera prima -"La ciénaga"- triunfara en Berlín, Cannes no ha querido dejar escapar por segunda vez a Lucrecia Martel. La directora salteña fue respaldada por el certamen galo en su "master" de la Cinefondation, y ahora muestra en la competencia su segunda película, "La niña santa". Respaldada por los principales miembros de su elenco, Maria Alché, Mercedes Morán, Mía Maestro y Alejandro Urdapilleta, y por sus productores, Pedro y Agustín Almodóvar de parte española y Lita Stantic de la Argentina, Martel ha dicho a los periodistas que no ha querido hacer un film directamente sobre el bien contra el mal, sino sobre la dificultad a veces de distinguir uno y otro. "Las nociones abstractas como inocencia y culpabilidad, el bien y el mal, no me influyen cuando escribo un guion, ya que concibo a los personajes como organismos vivos".

"La niña santa", coescrita por Juan Pablo Domenech, estrenada hace semanas en Argentina y ya vendida a medio mundo gracias al respaldo de El Deseo, es la historia -de nuevo como en "La ciénaga" ubicada en Salta- de una adolescente con vocación religiosa que se propone "salvar" el alma de un médico de provincias necesitado de sexo, alojado en el hotel que regenta su madre.

Durante su adolescencia, Lucrecia Martel solía filmar a su numerosa familia y a pesar de que nadie hubiese apostado por un futuro dedicado al séptimo arte, lo cierto que Lucrecia Martel ahora recorre los mas prestigiosos festivales de Cine del mundo mostrando su particular estilo.

Nació en la norteña ciudad argentina de Salta cuando transcurría el año 1966. Veinte años mas tarde se trasladaría a Buenos Aires a iniciar sus estudios en Ciencias de la Comunicación. Sus primeros pasos como cineasta los dio en la realización de cortos, algunos de los cuales fueron premiados (“Rey Muerto”-1995). Poco después incurrió en televisión, produciendo documentales y un programa infantil de humor negro ampliamente elogiado por la prensa argentina.

En 1999 recibe el Sundance/NHK Filmaker Award por su guion de “La Ciénaga”, su opera prima. Actualmente participa en su segundo gran festival internacional (tras Berlín) con su ultimo film “La niña Santa”, financiada por la productora El Deseo de Pedro Almodóvar, en el que se plantea la relación entre una adolescente y un medico maduro, con la esperanza de optar entre las mejores a la Palma de Oro.

"Yo no creo -ha dicho- en ninguna idea de las que supone la moral, y una de esas ideas es la inocencia. Creo en cualquier sistema de justicia que surja del organismo viviente, de lo vivo, de lo vital. Así que la inocencia es una palabra que no tiene ningún sentido cuando se describe a un personaje, porque un personaje es una persona, un organismo vivo que no puede definirse por la culpa y la inocencia o el mal y el bien".

© abc guionistas

17/05/2004 10:46:49

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