16/12/2018


Noticias de guion

El guionista y productor en la ficción española


 

En el marco del Festival MiM Series 2017, se celebró en la Cineteca de Madrid la mesa redonda Una nueva etapa en la ficción, la figura del guionista y productor. Alberto Caballero, guionista y productor de Aquí no hay quien viva o La que se avecina, y Álex Pina, creador de series como Vis a Vis o La casa de papel,  nos hablaron sobre el futuro de la nueva ficción española y nos contaron cómo es trabajar desde los dos lados de la profesión.

Tras una primera etapa en la que el productor o productora era la cabeza visible en las series españolas, el guionista fue poco a poco consiguiendo más visibilidad y, en algunos casos, accedió a la producción ejecutiva. Ahora los guionistas han dado un paso más y han pasado a dirigir sus propias productoras. Alberto Caballero (Contuberbio) y Alex Pina (Vancouver Media) nos contaron en la Sala Borau de la Cineteca de Madrid cómo es la experiencia de compatibilizar las funciones de guionista y productor y nos hablaron de cómo ven el futuro de la ficción televisiva en España. La charla estuvo moderada por Roberto Jiménez, guionista y productor ejecutivo, Coordinador de Actividades Promocionales de DAMA y Miembro del Comité de Dirección del MiM Series.

Cuando en septiembre de 2003 Alberto Caballero y su hermana Laura estrenaron Aquí no hay quien viva, seguramente no podían imaginar que catorce años después, con La que se avecina, seguirían siendo los reyes en el terreno de la comedia española. Además de su trabajo como productor y guionista, Alberto ha dirigido también diversos sketches de Escenas de Matrimonio o A tortas con la vida. También escribió para un episodio de la serie de televisión La revista en 1996 y realizó la adaptación portuguesa de Aquí no hay quien viva. Álex Pina inició su carrera profesional en Disney y Videomedia, pero se consolidó como creativo en Globomedia; primero, como guionista en ficciones como Más que amigos y Periodistas (de la que llegó a asumir la Producción Ejecutiva), y finalmente, como guionista, creador y productor ejecutivo (showrunner) de series como Los Serrano, Los hombres de Paco, El barco, Vis a vis o La casa de papel. En estos años, Pina llegó a ser socio de la compañía y fundó junto a otros creativos y productores Cangrejo Films. Con Cangrejo, Pina produjo varias películas: las dos partes de Fuga de cerebros como guionista y productor; Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, como coproductor; dando el salto a la dirección con Kamikaze, film del que también es guionista junto con Iván Escobar, destacado colaborador de Abcguionistas y cocreador de El Barco y Vis a Vis.

Los guionistas afirmaron que estamos  en un momento apasionante para los contenidos, las series y para la ficción en general, y que ahora se valora muchísimo más “la mirada diferencial de los creativos”.  Sobre la “esquizofrenia” entre ser productor y guionista  Álex Pina destacó como valor diferencial que “al ser productor ejecutivo te das cuenta de cuánto valen las cosas realmente. Antes con tus delirios de guionista podías pensar que te estaban jodiendo, ahora te pones en su piel y sabes que no puedes permitirte algunas cosas”. Alberto Caballero, bromeando sobre “el mayor culmen del estrés”, levantarse cada día nervioso por las audiencias, expuso que “el dinero nunca es suficiente, hay que adaptarse a la realidad y para ello tienes que reinventarte constantemente, la creatividad compensa la falta de presupuesto”. El guionista comentó como anécdota el tema de la adopción gay en Aquí no hay quien viva, “no se hablaba de eso en ningún otro sitio y fue un auténtico bombazo, en cada momento debe haber una nueva transgresión”

A este respecto, hablando sobre transgresión y reinvención, Álex Pina mencionó el acierto de apostar por actores desconocidos y no dar por hecho que solo se triunfa con un reparto formado por estrellas de lujo, ya que “A Paco Tous no lo conocía ni Dios y Los Hombres de Paco fue un éxito”. Hablando sobre la serie, destaca “cómo han cambiado las cosas, pero sobre todo el humor, que ha pasado de diferentes tonos de blanco al negro y hay mucha más libertad. Ahora se pueden hacer series de componente extraño y personal”. Sin embargo, Alberto Caballero opina que a pesar de esa cierta libertad de la nueva ficción, en lugar de una evolución, se ha producido una involución.” Hace diez o quince años todos eran más valientes, pero ahora haces cualquier cosa y te crucifican por ello. Las redes sociales son la nueva inquisición. Están deseando criticarte”. Referente al doble rasero de las nuevas tecnologías, el guionista y productor menciona la constante polémica que suscitan en Twitter muchas de las escenas de La que se avecina, como cuando en un episodio Antonio Recio, interpretado por Jordi Sánchez, se disfraza de negro para reconquistar a su mujer o intenta darle a su hija transexual una pastilla para "curar" su homosexualidad.

A lo largo de sus ya nueve temporadas, La que se avecina siempre ha recibido comentarios negativos por la manera en la que ciertos personajes tratan temas como la homosexualidad o la inmigración, entre otras cosas. El personaje de Antonio Recio representa todo lo que está mal en nuestra sociedad y, normalmente, la propia serie ridiculiza a sus personajes con la intención de criticar este tipo de conductas.  Alberto Caballero no duda en responder a todas las críticas argumentando que “no solo no se trata de una ofensa, sino de una crítica bestial. Nuestra labor no es educar, sino entretener. Y aún así, creo q más a favor del colectivo LGTB que nosotros no ha habido nadie”. Álex Pina está de acuerdo con Alberto Caballero. “La señora de Cuenca ha aprendido tanto como nosotros y consume diez horas viendo ficción al cabo de la semana. Si dedicáramos diez horas a aprender inglés sería la hostia. Eso la convierte en una experta, con lo que el tío que hace las series tiene que subir el listón y dar cada día más. Al espectador ya no le vale esa secuencia en la que un personaje se está descolgando de un edificio y la cuerda empieza a deshilacharse. Y sabes que no se va a caer. Ahora se cae. Ya no vale cualquier cosa y hay que estar atento a la demanda. Ha cambiado totalmente el modelo  de producción. “En Médico de Familia teníamos al niño, al abuelo o a la andaluza para contentar a cada sector del público, de 0 a 90. En aquí no hay quién viva, los preferidos de los niños eran las viejas y los gays. Por eso pienso que crear en función del target siempre ha sido una gilipollez de la industria” opina Alberto. “Pero claro, al final siempre estás en manos de las cadenas para todo y tienes que hacer lo que te piden”, responde Álex.

En una comparativa sobre la televisión privada y la generalista, Alberto Caballero comenta sin pudor la “falta de respeto y locura” que supone para el espectador el product placement y la telepromoción, a los que define como “una prostitución muy bestia”. “Es un milagro que la gente siga viendo series en la televisión. No solo tenemos mil medios para ponerlas online, sino que parece que lo hacen a posta para que no las veamos”. Pone de ejemplo su propia serie, La que se avecina, que comienza a las 22:40, cuando la gente tiene que acostarse porque madruga para trabajar y los niños tienen que ir al colegio. “Solo les falta poner tráfico por delante. Creo que la televisión generalista solo tendrá sentido en el futuro cuando se trate de fútbol, reality shows, o cualquier programa emitido en directo”.

No solo ha cambiado la producción, ha cambiado la ficción. Al igual que algunas series están acortando su duración al estilo de las americanas para adaptarse a aquellos espectadores que apenas tienen tiempo, también se apuesta por series de una o dos temporadas, con un principio y un final, sin alargar y eternizar una historia que muchas veces pierde todo su brillo por querer extenderla demasiado. Pina argumenta “Tienes el escenario montado y ya tienes un público fiel, pero quién no arriesga, no gana. Prefiero cambiar”. De hecho, ambos insisten en que aunque pueda parecer perjudicial en sentido monetario para su faceta de productores, ese cambio de tener pocos capítulos es un avance que les conviene como creadores.

Las series de televisión actuales ya no son como sus predecesoras, se ruedan como si fueran películas y no se graban como productos televisivos, en teoría más baratos y bastante menos trabajados. David Lynch ya lo dijo en una entrevista para Time Out, “El largometraje no interesa tanto a la gente hoy en día, pero una historia en forma de serie sí engancha. Las cadenas por cable son las nuevas salas de arte y ensayo”. En definitiva, para terminar el debate, ambos showrunners, tanto Alberto Caballero como Álex Pina,  están de acuerdo en que “la televisión todavía puede aportar muchísimas cosas y se está comiendo al cine”.

Ana Lucas/Abcguionistas

13/12/2017 13:01:12

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