27/06/2009 - 15 usuarios online


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La crítica argentina aplaude el guión póstumo de Mignogna, dirigido por Darín


Mignogna

El primer paso en la dirección de Ricardo Darín ha sido firme. La crítica argentina recibió con entusiasmo este debut detrás de cámara del actor más reconocido del país sudamericano, que "heredó" esta muestra de cine negro y melancólico escrita por el fallecido Eduardo Mignogna.

La señal, recordemos, era una cinta que planeaba realizar Mignogna en base a su novela homónima. Su muerte, cuando se encontraba trabajando en la preproducción de la misma, provocó que Darín y su asistente de dirección Martín Hodara -también asistente del fallecido Fabián Bielinsky en Nueve reinas y El aura- decidieran proseguir su legado. El film es un policial negro a la argentina, en el sentido de que hay un sentimiento melancólico que le acerca al tango, en una historia que sin embargo se rige por los parámetros de ese género tan americano.

La trama transcurre en los años 50, en una Argentina convulsionada por la inminente muerte de Evita. Dos detectives, interpretados por Darín y Diego Peretti (No sos vos, soy yo) que por supuesto tienen personalidades bastante diferenciadas, se dedican a hacer trabajos simples como buscar animalitos perdidos. La llegada de una mujer que les ofrece un trabajo particular, seguir a un hombre a cambio de una importante suma de dinero, cambiará la rutina de esta pareja.

Además de mencionar el ya conocido talento de Darín, los medios argentinos han subrayado su debut más que promisorio como director, aunque no han dejado escapar la falta de oficio. "El placer que daba voltear cada página de la novela de Mignogna para encontrarse con los nuevos giros de la historia, aquí se ve teñido por morosidades o baches en las transiciones entre alguna escena y otra. Las secuencias de acción, con disparos en la noche, no son dignas de mención ya que restan en vez de sumar mayor credibilidad", precisa Pablo Scholtz de Clarín, que sin embargo indica que "tiene a su favor no abandonar nunca el tono preciso del relato" y no caer en "el afán preciosista" que suele ser moneda corriente en los films de época.

Horacio Bernades de Página 12 se pregunta si "¿Es La señal un correcto ejercicio de estilo y nada más?", para responderse que "los ejercicios de estilo suelen contentarse con copiar la letra. La primera película de Darín-Hodara desarrolla, en cambio –más allá de alguna torpeza en escenas de acción– un tema propio, el del fracaso, que tal vez devenga tanto del tango como de la época". Adolfo Martínez de La Nación sube la apuesta y asegura que se "inserta en lo mejor de la cinematografía nacional de los últimos tiempos".

Con todo ello, Darín puede estar tranquilo de que cumplió el último sueño de Mignogna.

© abc guionistas

14/09/2007 13:04:49