30/03/2014


Noticias de guion

Reflexiones más allá de la escritura

Existe un popular ejercicio de creatividad que consiste en aplicar lo que es exitoso y común en un campo y llevarlo a otro en el que eso no es común. Después, se observa lo que sucede. A veces, esta práctica da lugar a los detestables "helados de albóndigas", de los que habla Seth Godin, pero en otras ofrece paisajes bastante inspiradores. Veámoslo demostrado.

Si se nos propone mezclar "estrategia empresarial" con "mundo audiovisual", posiblemente lo primero que nos venga a la cabeza sea la palabra "productora". Sin embargo, descartemos la obviedad por un momento y llevemos la fusión al campo del guion.

Tomemos, por ejemplo, algunas ideas de "Los primeros 90 días", de Michael Watkins y veamos qué obtenemos al jugar con ellas. En su obra, Watkins, al hablar de esos ejecutivos que llegan a una empresa para "arreglarla" en poco tiempo, plasma la idea de que la incapacidad para aprender es muy habitualmente la causa de su fracaso.  Pero ¿de dónde surge tal incapacidad?

En ocasiones, la razón es bien simple: el exceso de información hace difícil saber en qué concentrarse. ¿Suena familiar? En otras, la arrogancia o exceso de confianza actúa en contra y juega una mala pasada.

¿Cuál es la solución?

Para el progreso profesional en el campo elegido por nosotros - el guion-, lo primero de todo deberíamos - como en cualquier otro campo - hacer una lista de cuestiones que queremos ver respondidas.

Después, tendríamos que averiguar la mejor vía para encontrar la respuesta, ya sea un curso, un máster, un taller, una entrevista, un libro, una charla con un profesional, una asesoría...

Como tercer paso, tendríamos que priorizar nuestra lista de preguntas, para abordarlas en cierto orden o estructura.

Por último,  crearíamos un plan de aprendizaje para encararlo con un calendario o agenda específica.

Ignorar esto, significa ignorar el aprendizaje de las cuestiones básicas que debemos conocer para saber desenvolvernos en el universo al que nos aproximamos.

Omitirlo, no da muestras salvo de nuestra incapacidad como profesionales. ¿Acaso esta omisión no llevará a un fracaso similar al del ejecutivo que llega de nuevas a una empresa, y quiere imponerse en ella ignorando las leyes, verdades y miserias de la misma?

¡Quién no entiende el deseo e impulso de querer aterrizar pisando fuerte con el talento natural como único atributo, sin esfuerzo ni disciplina alguna! Sin embargo, si el ego nublado cree teñir el camino de hipotética genialidad y llueve la sinrazón, es lógico que acabemos entre espinos.

El campo del guion, como cualquier otro, está lleno de acantilados por donde cualquiera se puede despeñar. Las posibilidades aumentan si aterrizamos de forma arrogante, cual jefecillo recien subido de puesto, y creemos que tenemos respuesta y solución a todo sin apenas haber estudiado la situación estructural.

Un buen consejo sería: habla con las personas que llevan tiempo trabajando en esto y pregúntales sobre la situación, o navega en Internet entre artículos y reflexiones, y encuentra las respuestas:

- ¿Cuál es la historia de los últimos tiempos respecto al  audiovisual en general y el guion, en particular, en tu país, en el mundo hispanohablante y en el mundo en general?

- ¿Cuáles han sido los errores más patentes de la gente que ha fracasado en su intento de ser guionista profesional?

- ¿Qué errores debo evitar?

- ¿De qué forma es más probable que evolucione el audiovisual a un año vista? ¿Y a 5 y a 10 años vista?

- ¿Cuáles son las oportunidades de acción con más probabilidades de dar fruto?

- ¿Cuáles son los grandes retos a los que se enfrenta la profesión en estos momentos?

- ¿Cuáles son las oportunidades para mejorar y progresar individualmente? ¿ Y como colectivo?

Esto es solo un principio, pero encierra 4 rasgos que son más que suficientes para empezar: humildad, comportamiento profesional, ganas de progresar, disposición para aprender.

Si los trabajas a partir de hoy mismo, en 90 días, justo antes de que llegue la Navidad, habrás logrado marcar una gran diferencia y estarás más cerca de las metas que te hayas marcado como guionista.

Como en todos los campos, nuestra actitud y nuestras acciones, marcan el sendero de los aconteceres.

Por Valentín Fernández-Tubau

16/09/2013 12:16:54